Columna: Quehacer Tuxtleco

QUE HACER TUXTLECO

Prepara PRI como conservar el poder
HYL, cambia discurso con facilidad.

Sin lugar a dudas, el actual gobierno de Javier Duarte de Ochoa, busca más que perpetuarse en el poder, evitar que alguien fuera de su grupo o de su línea, llegue al poder, pues le podría provocar serios problemas, seguramente lloverían las denuncias para tratar de demostrar que es realidad las acusaciones que se hacen del por si gastado mandato gubernamental.
Las llamadas alianzas o pactos de civilidad que se están cerrando entre algunos de los aspirantes al cargo de elección popular más importante del estado, es con miras a tratar de evitar el resquebrajamiento del Partido Revolucionario Institucional, que si bien es aun fuerte, dividiéndolo podría generar que no ganara el candidato oficial.
Hasta el momento, se vislumbra a Héctor Yunes Landa, como uno de los fuertes aspirantes que podría ser el candidato para la mini gubernatura, que será tan fugaz como se quiera, pues cabe recordar que en tampoco tiempo no se puede estructurar un plan de gobierno acorde a las necesidades de un estado como Veracruz.
Aunado a ello, la falta de recursos que a todas luces continuará en los próximos meses y seguramente en el mini gobierno, ocasionará que no se ejecuten realmente obras que puedan ser de beneficio específico para la sociedad, provocando aún un número mayor de manifestaciones por ello.
Quien sea el gobernante en los próximos dos años, se enfrentará a las descalificaciones y mala imagen que se tiene de este y los anteriores gobiernos, que si bien no han sido del todo malos, si han dejado mucho que decir, por la forma que les interesa gobernar a los titulares del poder ejecutivo del estado.
Sin embargo, como el hecho es ganar y ganar, tienen que buscar las estrategias y la que se supone les proporciona menos riesgo es la de apoyar a un candidato de unidad, por ello el hecho que están buscando cerrar filas, al parecer en torno a la figura de Héctor Yunes, quien en los últimos días ha cambiado su discurso.
Pasó del aguerrido, inflexible y casi opositor a las acciones que toma el gobierno de Javier Duarte de Ochoa, es decir una diatriba que señalaba su claro deslinde del actual mandato gubernamental, a uno más suave de unidad, en el que señala que es tiempo de trabajar juntos, cuando en otro caso pensaba diferente.
Tan rápido se puede cambiar de discurso y podría decirse de convicciones, que tenía que esperar solamente el acercamiento con el primer mandatario estatal, para que deje el pescar con una caña a un pez gordo, y revelar que es tiempo de unidad, casi señalando, de campaña en la que él es el bueno.
Seguramente después de este cambio radical en su discurso, Yunes Landa, no tendrá la mínima intención de fincar responsabilidades a quien la pudiera tener, si es que existe alguna, de la que muchos veracruzanos hablan y que involucran a altos funcionarios del Gobierno del Estado y que podrían existir.
Por el contrario, seguramente olvidará las diversas acusaciones y como lo ha hecho con este discurso, cambiará de forma de pensar para convertirse en caso de llegar al poder, en uno más de los gobernantes que teniendo la oportunidad de cambiar, no lo harán, seguirán con lo mismo de siempre.
Dos años no serán suficientes para hacer reformas, mejoras, es más para trabajar, pues si se quiere dar una nueva imagen, en lo que elige a los titulares de las diversas dependencia se irá medio año, y otro medio año de pre y campañas para el gobierno de seis años, no dará tiempo más que un año para hacer algo por el estado.
El aspirante que podría ser candidato o cualquiera de los que pudieran llegar al poder por parte del Revolucionario Institucional, tendrán que lidiar con la inconformidad de maestros, estudiantes, transportistas y muchos más que se encuentran señalando que no han recibido lo que esperaban.
Además tendrá que refugiarse y fortalecer zonas como los Tuxtlas, particularmente San Andrés Tuxtla, donde seguramente el voto priista seguirá siendo cautivo por parte de las autoridades, toda vez que sigue siendo un pueblo dependiente de las campañas y que está en espera de las dadivas de los aspirantes, para votar por ellos.
De una u otra forma, los candidatos del PRI, tendrán que luchar más duro para tratar de ganar el proceso electoral por venir, y del que se espera de mucho para tratar de hacer un cambio, que por lo que se está visualizando no se dará tan rápido, ni tan eficaz como se quiere, pues seguirá lo mismo en lo mismo y haciendo lo mismo.