Curiosidad histórica

  • Diputado y la historia
  • Enraizados destinos

ESCALERAS: El diputado federal, Héctor Yunes Landa, se ha vuelto una curiosidad histórica.

Por ejemplo:

1) Récord Guinness en el Congreso de la Unión, decano de los legisladores federales, va por la reelección, igual, igualito que 434 más, entre ellos, treinta de Veracruz.

2) El año anterior acuñó frase bíblica. Yo nací, dijo con los astros acomodados a mi favor, para gobernar Veracruz. Listo para lanzarse una vez más en el año 2024 y que mucha vida se le desea, entonces.

PASAMANOS: 3) Como excepcionales, tiene su organización política en Veracruz. Pero también, su partido político. Juega en varias canchas. Además, su militancia priista… por si las dudas un milagro superior resucitara en las urnas al paquidermo rojo.

4) Mantiene, parece, un buen karma con el góber jarocho de la 4T. Por ejemplo, instaló a la regidora del Ayuntamiento de Acayucan, Denisse Uribe, como magistrada del Tribunal Superior de Justicia. Incluso, “dejando vestidos y alborotados” a otros a quienes se las había ofrecido. Más indicativo, porque la suplente de Denisse Uribe en la Comuna es su señora madre.

CORREDORES: 5) Juega con otra ficha partidista. Su hija, por ejemplo, diputada local por el PVEM.

6) La conversión ideológica de su diputado local, Jorge Moreno Puga, en la LXV Legislatura.

7) Desde su ingreso a la política como líder del Movimiento Nacional de la Juventud Revolucionaria, MNJR, nunca ha estado desempleado. Siempre, en la nómina con un cargo público, y que excepcionales políticos logran en su vida.

8) Juega en par de canchas. En el altiplano, las grandes ligas. Y en Veracruz, la aldea.

BALCONES: 9) Está operando para amarrar algunas candidaturas a diputados locales y federales y presidentes municipales, síndicos y regidores. Con todo y que, por ejemplo, suscrita la alianza PRI, PAN y PRD en Veracruz para los nominados a diputados federales, el tricolor solo quedó con 4 espacios. Y, por tanto, rebatinga total, presiones y represiones, amenazas de salirse del partido, etcétera, entre las tribus partidistas. Pero, bueno, falta medir fuerza con las alcaldías y curules locales.

10) Nada le arredra. Tiene cortocircuito con el presidente del CDE del PRI, Marlon Ramírez. Pero más aún, con su hacedor, Jorge Carvallo Delfín. Y como el flechador de la luna de Dante Delgado, su cuate, sigue con el carcaj puesto.

PASILLOS: 11) Luis Donaldo Colosio candidato presidencial, se sintió más cerca que nunca de la gubernatura, aun cuando Juan Maldonado Pereda le ganaba en el carril, amigo del sonorense asesinado. Desde entonces está seguro que su destino es gobernar Veracruz. Es la lámpara votiva que anima y reanima sus días… como si en el tricolor fuera el único.

12) Un pie en el PRI. Otro pie en su Alianza Generacional. Otro pie en el PVEM. Otro pie en el Movimiento Ciudadano. Y otro pie, en MORENA, con su amigo, el expriista, senador Ricardo Monreal, aspirante a la candidatura presidencial de MORENA en el año 2024. Un hermano de Monreal, candidato de MORENA a gobernador de Zacatecas.

VENTANAS: 13) En su tiempo de diputado federal cuando era joven e indocumentado”, solía visitar a Fidel Velázquez, el longevo jerarca de la CTM. A veces, con su plática arrullaba al dirigente cetemista y Héctor Yunes callaba, en señal de respeto. Pero Fidel abría los ojos y le decía: “No estoy dormido. Te escucho”. El viejo aquel le enseñó el difícil arte de la sobrevivencia en política. Igual que Velázquez, también se volvió una curiosidad histórica. Destinos enraizados.

  • Pueblo aterrorizado

El terror es la estrategia de los carteles y cartelitos. Igual, que de los grupos guerrilleros. Igual, que de las corporaciones policiacas, por ejemplo, el caso más notorio cuando la llamada “Guerra sucia” de Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez.

El terror como instrumento para multiplicar el pánico y el miedo en la población civil, las grandes víctimas de la guerra.

Terror, por ejemplo, el sábado 26 de diciembre en Texistepec.

Juego de fútbol. Dos equipos contendientes. La población en las graderías.

De pronto, llegaron unos cinco sicarios y mataron a un futbolista y cuando escucharon los disparos, los fanáticos y seguidores de sus equipos a correr para salvar la vida. Madres con sus bebés en los brazos.

“Lo mataron, lo mataron” exclamaba una señora despavorida según el video en las redes sociales.

Pero desde hace ratito, el terror está en todos los rincones de Veracruz.

Cadáveres colgando de los puentes. Cadáveres flotando aguas abajo en los ríos. Cadáveres en medio de los cañaverales. Cadáveres decapitados arrojados en calles, avenidas y carreteras. Cabezas decapitadas abandonadas encima de mesas de bares y antros. Niños y abuelos asesinados.

Autobuses asaltados en la carretera. Pasajeros asesinados en autobuses. Autobuses de pasajeros incendiados en las madrugadas. Casas baleadas y de políticos. Casas incendiadas propiedad de ciudadanos de a pie.

Es el terror.

El terror que hacia el siglo pasado, con la guerra de Vietnam, y hace doscientos diez años, con la guerra de Independencia de Miguel Hidalgo y José María Morelos, parecía tan lejano. Como si ocurriera en otro planeta del sistema solar.

Ahora, aquí, en Veracruz. De una rareza que pudo considerarse entonces, al peligro más canijo para vivir en “la noche tibia y callada” de Agustín Lara.

Natalia Lafourcade le canta a Veracruz con sus sones en el último disco, ganador de premio. Le faltó incluir en los cánticos el terror vivido y padecido por los 8 millones y cacho de habitantes.

UN INFIERNO LLAMADO VERACRUZ

Muertos por la violencia. Muertos por el COVID. Muertos por la miseria, la pobreza y el hambre.

Y aun cuando hay una guerra declarada por la autoridad en contra de los carteles y cartelitos, los carteles parecen una poderosa organización en la rebatinga por la jugosa plaza estatal con la autopista de sur a norte, los tres puertos marítimos para la carga y descarga de droga, las pistas clandestinas y la fragilidad policiaca para aliarse con ellos y caer en la desaparición forzada.

Además de los negocios del huachicoleo, los migrantes, la obra pública en Ayuntamientos, los secuestros, las extorsiones, la prostitución y el consumo de droga y que, por eso mismo, tienen vigencia.

Incluso, parecen intocables. Y aun cuando la secretaría de Seguridad Pública se pone feliz de la captura de una banda, luego luego se reproducen como los peces y los panes, los ácaros, la humedad y los conejos.

Parecieran tener un ejército incalculable de sicarios, pistoleros, malosos, malandros y halcones, anexos y conexos.

Incluso, de mujeres, si se considera el reporte oficial de que en las cárceles federales hay mujeres de Veracruz detenidas acusadas de narcas.

En conjunto, un material altamente explosivo, suficiente para la rebatinga por Veracruz.

Y nada más efectivo que intimidar y meter “el miedo al miedo” a la población, como si fueran, digamos, adoradores de Adolfo Hitler, José Stalin, Benito Mussolini, Francisco Franco y hasta de Charles Manson.

6 GOBERNADORES DESPUÉS…

Ningún cartel, todo indica, ha sido disminuido. Y en tanto parecen multiplicarse y rebasar el principio de autoridad del Estado de Derecho, siguen matando a la población civil y la impunidad se extiende y prolonga más allá de lo inadmisible, pues en la mayoría de los casos de secuestros, desapariciones y asesinatos, los familiares claman justicia.

Tan es así que el infierno llamado Veracruz ha creado un nuevo libro. Se llama “Porque la lucha por un hijo no termina” y lo escribió la maestra e investigadora Celia del Palacio.

Y en el libro están los testimonios desgarradores de veinte integrantes del Colectivo “Familias de Desaparecidos en Orizaba y Córdoba”, una de las regiones más golpeadas por el narco/terrorismo.

La rueda sombría, sórdida y siniestra continúa dando vueltas, girando implacable, cada día con más víctimas por todos lados.

Cada vez, con el terror recrudecido.

Los niños huérfanos, las parejas viudas, las tumbas en los panteones, las fosas clandestinas, los familiares buscando a los suyos, la resistencia pacífica, la protesta social, dan cuenta del terror.

En 3 días, del 23 al 25 de diciembre del año anterior, el gobierno del estado rompió su propio récord de la desolación y la muerte. Siete desaparecidos en menos de 72 horas. En Xalapa, Tecolutla, Las Vigas, Tantoyuca, Martínez de la Torre, Veracruz y Atzalan.

Más los 25 desaparecidos en tan solo tres municipios. Ixtaczoquitlán, Emiliano Zapata y Playa Vicente.

Y desaparecidos que rara y extraña ocasión regresan a casa.

Y es que en la línea del terror nada impacta, avasalla, acalambra y retumba en la vida como desaparecer personas, sin dejar huellas ni rastros, pareciera.

Millones de pesos, quizá de dólares, estará dejando Veracruz a los carteles y cartelitos con la industria del terror para cuajar sus negocios ilícitos.

Desde hace veintisiete años, Patricio Chirinos Calero, los capos dueños de un infierno llamado Veracruz, creado por ellos mismos. Desde entonces, 6 gobernadores han ejercido el poder desde el palacio de Xalapa con el principio de Peter encima. Rebasados, no pudieron. No han podido. No podrán, todo indica.