En Papantla, un derrame de hidrocarburos de Petróleos Mexicanos ha tenido un impacto devastador en la fauna local y en el medio ambiente. Este incidente, ocurrido en el poblado de Ojital Viejo, ha afectado tanto a animales domésticos como a especies endémicas de la selva del Totonacapan. Activistas han alertado sobre la muerte de ejemplares nativos y la contaminación del último arroyo de aguas limpias en la región.
La Coalición de Activistas de Poza Rica ha documentado la situación, destacando que la fuga ha llevado a la muerte de diversas especies y ha contaminado tierras y cultivos. A pesar de los esfuerzos de rescate realizados por la Coalición de Activistas por los Derechos Animales, la mayoría de la vida acuática ha desaparecido, aunque se lograron salvar algunas tortugas y peces en áreas menos afectadas.
Los habitantes de Ojital Viejo han utilizado las redes sociales para solicitar ayuda, expresando su desesperación ante la pérdida de agua, cosechas y fauna acuática. Se estima que el daño se extiende a lo largo de más de 10 kilómetros del arroyo, lo que ha generado un llamado urgente a las autoridades para abordar la crisis ambiental y humanitaria en la comunidad.

