Descarrilada 4T

Lo único que el gobierno de Veracruz ha ofrecido a los 8 millones 150 mil habitantes en tres años del sexenio son lágrimas, sufrimientos, oferta diluviana de promesas y esperanzas, salsa y huapango y machetazos y morunazos a los camellones de las ciudades urbanas.

Claro, también balazos, tiros, fuego cruzado, muertos colgando de los árboles y flotando en los ríos y fosas clandestinas.

Montón de cadáveres descubiertos por los Colectivos esperando la prueba ADN.

Ni siquiera, vaya, igual que AMLO, el presidente, pidiendo perdón por los pecados mortales cometidos por sus antecesores ha aplicado el góber jarocho de la 4T, quizá, porque simple y llanamente, por ningún costado de su humanidad se le dan “los golpes de pecho”.

En tres años, Veracruz como el reino nacional de tres jinetes del Apocalipsis.

Uno, los feminicidios. Dos, los secuestros. Y tres, las extorsiones.

Incluso, y si las mujeres son plagiadas, el riesgo del ultraje.

Y con todo y la cruzada obradorista en contra de la corrupción las dudas y las sospechas de que las tribus guinda y marrón de Veracruz, y de cara al Golfo de México, han caído en la tentación.

Por ejemplo:

El diputado local, y de MORENA, Magdaleno Rosales Torres, denunciando que el secretario General de Gobierno compró, sigue comprando, bienes materiales en Baja California, su tierra adoptiva, con recursos públicos de Veracruz.

La millonaria remodelación de su oficina aplicada por el secretario de Salud.

El nepotismo, tráfico de influencias y conflicto de intereses observada desde el góber para abajo.

La mayor parte de la obra pública asignada por Dedazo… que por la urgencia sanitaria del COVID.

Insólito, cuando, caray, Porfirio Díaz Mori, el gran soldado en la batalla del 5 de mayo, se volvió un dictador en el ejercicio del poder gubernamental, pero nunca se dijo que él, don Porfirio, el dictador, era corrupto, aun cuando, claro, igual que Venustiano Carranza, otorgó grandes prebendas a “Los Científicos” de su Ministro de Hacienda, el exquisito José Ivés Limantour.

FIESTA DE LAS BALAS

Es tanto el poder de un gobernador, un presidente de la república, que llegan a tener más fuerza política y social, y hasta religiosa, que la Virgencita de Guadalupe.

Por ejemplo:

El gobernador Luis Mier y Terán “matando en caliente” a los 9 jarochos sublevados a la reelección de Porfirio Díaz.

El gobernador Teodoro A. Dehesa quedándose callado ante la matanza de los trescientos obreros textiles de Río Blanco.

El góber Jorge Cerdán aceptando, sin chistar, la masacre de cuarenta mil ejidatarios ejecutados por los pistoleros de Manuel Parra, “La mano negra” para favorecer a los latifundistas en aquella enconada lucha agraria.

El góber Rafael Hernández Ochoa con la masacre de 7 campesinos en Martínez de la Torre con Luis Echeverría Álvarez de presidente y quien en castigo le dejó de hablar durante tres meses consecutivos.

El góber Agustín Acosta Lagunes con “La Sonora Matancera”.

El góber Javier Duarte enclavando a Veracruz en el liderazgo nacional de las fosas clandestinas con la desaparición forzada, “delito de lesa humanidad que nunca prescribe”.

El góber Miguel Ángel Yunes Linares encarcelando a par de exgobernadores, Dante Alfonso Delgado Rannauro y Javier Duarte.

Ahora, con la 4T en Veracruz “la fiesta de las balas” y de los feminicidios y los secuestros, el único gran legado del señor Cuitláhuac García a la población y los ciudadanos de a pie.

Y nadie, ningún diputado local o federal, le levanta la mano, porque ni hablar, es el tlatoani, el chamán, el tótem, con más poder que la Virgencita de Guadalupe.

Y como en el caso de los senadores Dante Alfonso Delgado Rannauro y Ricardo Monreal Avila si levantaron la voz por los casos del delito de ultrajes a la autoridad…, en automático legisladores y hasta presidentes municipales se les fueron a la yugular defendiendo al góber.

DESENCANTÓ GENERACIÓN GUINDA Y MARRÓN

El manual de la tentación populista es fácil de digerir. Por ejemplo, entre otros clausulados, los siguientes:

Uno, loar al presidente en turno, el jefe máximo. Dos, “tirarse al piso” para que pase el presidente. Y tres, nunca, jamás, contradecir al presidente.

A partir de ahí, un góber en funciones puede cometer todos los pecados veniales y mortales que siempre será justificado por el jefe del Poder Ejecutivo Federal.

En 1929, igual, igualito, lo concibió Plutarco Elías Calles cuando creara el partido abuelito del PRI, el Partido Nacional Revolucionario, PNR, y repartió las gubernaturas y las presidencias municipales más importantes entre los comandantes militares y los caciques a cambio de mantener pacificada cada región del país, cada entidad federativa.

Y, claro, todos los jefes políticos proclives a los negocios tanto para las tribus Callistas como para ellos mismos.

Son las prebendas, las grandes prebendas, del poder. El plus.

Incluso tanto poder acumulan y concentran cada gobernador que, por ejemplo, Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura, les llamaba “Los Príncipes”, en tanto otro Nobel, Mario Vargas Llosa, “La dictadura perfecta”.

Por eso hay quienes afirman que MORENA se ha convertido en el PRI del siglo XXI.

¡Qué terrible desencanto social que una generación política llegue al poder para sembrar Veracruz de feminicidios, secuestros, extorsiones, desempleo y deuda pública!