Desempleo, migración y violencia en países Centroamericanos por Alma Lucía González Zavala

Colaboración: Guadalajara, Jal. (ITESM campus Guadalajara)

 Uno de los principales efectos de la globalmente temida crisis económica es la exorbitante cifra de desempleados que ha dejado alrededor del mundo. Para Centroamérica esto representa un dramático aumento en los ya de por sí altos índices de desempleo y por lo tanto un bajo o nulo crecimiento económico así como menores niveles de desarrollo. Siendo la mayoría de los países en Centroamérica expulsores de migrantes hacia países desarrollados, la crisis ha provocado aún un mayor número de migrantes ilegales. Situación que ha traído serias y graves consecuencias como lo son; la desolación de un gran número de pequeñas comunidades, desintegración familiar, extorsiones a grupos vulnerables, violaciones a los derechos humanos, racismo y discriminación entre muchas otras.

En el caso particular de México, país que es tanto expulsor como receptor de migrantes el tema de la migración ilegal es cosa de todos los días. Cabe mencionar que el gobierno mexicano maneja un doble discurso sobre la migración. Mientras por una parte las autoridades piden mejores condiciones para los mexicanos ilegales que viven en Estados Unidos y denuncian abusos y violaciones; los centroamericanos de países como Guatemala, Salvador y Honduras son abusados y extorsionados por las autoridades mexicanas. Diversas denuncias ante la Comisión de Derechos Humanos muestran como la hipocresía de las autoridades mexicanas no conoce límites. Mujeres centroamericanas violadas por militares, diversos asesinatos, torturas y maltratos, así como robos, secuestros y desaparecidos son algunos de los delitos cometidos en territorio mexicano.

Hechos tan deplorables constituyen una vergüenza y exigen un cambio drástico en las políticas migratorias y sociales no sólo de países desarrollados sino también de países en vías de desarrollo como México. La violencia generada en Centroamérica responde tanto a la migración ilegal como al narcotráfico y otros delitos que son constantemente mencionados en los medio de comunicación. Sin embargo el desempleo y la migración ilegal han llegado a ser tan comunes que se han vuelto casi transparentes en los medios. Por lo que sus efectos son minimizados e ignorados por la sociedad y en especial por las clases altas quienes, al ser privilegiadas no sufren las consecuencias de los bajos niveles de desarrollo en sus países.