Día de las Madres en San Andrés Tuxtla

«Si tienes una Madre todavía,

da gracias al Señor que te ama tanto,

que no todo mortal contar podría,

dicha tan grande, ni placer tan santo».

HEINRICH NEUMAN.

A mediados del siglo XX, la celebración del » Día de las Madres,» era todo un acontecimiento en San Andrés.

Terminando el mes de abril, todo motivo era dedicado a la festividad del 10 de mayo, la sociedad en su conjunto se preparaba para tan especial acontecimiento.

El H. Ayuntamiento, las escuelas, el comercio organizado y, el informal que era muy poco, la Iglesia Católica, la radio, las familias y, el Cementerio Municipal, todos listos para la magna celebración.

 

Con mucha anticipación las escuelas, que en esos tiempos eran pocas, preparaban sus bailables, declamaciones y, dramatizaciones, así como los regalos para obsequiar a las mamás.

La Iglesia Católica ponía en la puerta central de catedral, tres urnas de cartón forradas una con papel color negro, otra de color blanco y una más de color celeste; en ellas se depositaban en unos papeles, los nombres de las Madres para las misas del 10 de mayo.

La blanca era para las Madres vivas, la negra para las Madres muertas y, la celeste para la Santísima Virgen María.

Por su parte la XEDQ Radio Alegría, iniciaba con la venta de programas de felicitación, que incluían tres melodías de tríos famosos como: Los Dandis, Los Panchos, Los Tecolines, etc.

Y, las tradicionales mañanitas, así como amenos comentarios de los señores locutores de esa época: Don Ramiro Gracia Bernal, Don Facundo Jerez, Don Luis Álvarez García, Don Aurelio García, Don Mauricio Herrera y, Don Hugo Tepache Pérez, de acuerdo a su turno.

Quienes hacían gala de su magistral elocuencia, exaltando las virtudes de las homenajeadas; cada felicitación tardaba en promedio de 15 a 30 minutos.

Las escuelas se preparaban con un mes de anticipación con sus ensayos de bailes tradicionales, declamaciones y

dramatizaciones; » El brindis del bohemio», era de rigor.

El Panteón se limpiaba totalmente, no existía todavía la segunda sección.

Y, en las familias se criaban las gallinas, los totoles y, los cochinos, para la comida del festejo.

Los niños, jóvenes y adultos, hacían sus ahorros durante todo el año, para comprar el regalo a mamá, contratar el trío para las mañanitas o pagar la felicitación en la radio.

La víspera del 10 de mayo, el Parque Lerdo se abarrotaba desde las 21 horas, con tríos, duetos o solistas que se ofrecían para las mañanitas.

Llegaban muchos jóvenes y adultos, que tenían posibilidades económicas a contratar los servicios de los músicos.

Los estudiantes, se reunían con algún amigo que supiera tocar guitarra, para salir en grupos a cantarle a sus mamás.

En la madrugada de día 10, por todas partes se escuchaban, las guitarras, los cantos.

Era muy bonito.

El día 10, por la mañana, la misa de 7 era dedicada a la Santísima Virgen María.

La de las 11:00 horas era para las Madres fallecidas.

Y, la de las 20:00 horas para las Madres vivas.

El festival del H. Ayuntamiento era a las 10:00 horas en el Teatro Cine Lux.

Participaban alumnos de las escuelas Landero y Coss, Josefa Ortiz de Domínguez, Úrsulo Galván, 20 de Noviembre, Pastor Torres, Primero de mayo y, Dr. Isaac Ochoterena.

Se obsequiaba a las Madres, regalos que donaban las casas comerciales.

Los colegios particulares Miguel de Cervantes Saavedra de las Señoritas Villaseñor y Calvo; Lic. Atilano Sedas de las Señoritas Sedas Champion y, Experimental Freinet del Profr. Patricio Redondo Moreno.

Realizaban actividades internas, tendientes a magnificar a las madres en su día.

En los hogares era común ver este día, en los patios de las casas o en los comedores de las mismas.

Las grandes mesas con manteles blancos, porque las familias eran muy numerosas, degustando rico mole o estofado de gallina o de totole, acompañado de arroz blanco con menudencia, rica agua fresca de sabor o refresco del Polo Norte y, sabrosas tortillas de mano.

Por supuesto, no podía faltar el pastel «Marínela»…

El convivió familiar se amenazaba con la Consola, el tocadiscos o el radio.

El Cementerio lucia como el día 2 de Noviembre, todas las tumbas limpias y enfloradas, todo el día había gente.

Las escuelas hacías sus festivales a las 16:00 horas el programa incluía discurso oficial por el Director o Directora del plantel, bailables, poesía alusiva a las Madres, dramatización del Brindis del Bohemio y, un sketch cómico alusivo; los programas eran cortos pero muy emotivos.

Los negocios establecidos, cristalerías, mueblerías, farmacias, perfumerías, ferreterías y panaderías exhibían en sus aparadores vistosos regalos.

Las Panaderías la fama, la Guadalupana, la flor de Campeche, la Flor de San Pedro y, la flor de Belén, elaboraban ricas tortas las cuales se envolvían en papel de China y le ponían su moño de celoseda.

Las Cristalerías la Violeta de la familia Núñez y la del Señor Guardado ofertaban jarras de cristal con sus vasos, platos de loza y peltre, etc.

Las ferreterías La Regional, la Prueba y la Palma, ponían en sus aparadores bonitos regalos envueltos en papel celofán y vistosos moños.

Las farmacias Rueda, la Quialina, Cruz Verde, Económica y la de Cristo, exhibían vistosos regalos en sus aparadores; así como la Perfumería Castillo.

Las tiendas de telas: la Flechita, Almacenes Ocaña y, Casa Ferrao, ofertaban vistosos cortes de tela para las madres.

La Moda y Joyería el Ofir, también tenían ofertas para regalar a mamá.

El Sr. Gándara y el Sr. Lira vendedores ambulantes de telas, también ofrecían sus cortes, para la ocasión.

Tele Radio Comercial, Mueblería Licona, mueblería Cabada Isla Hnos. y, mueblería Gilbert ofrecían, aparatos eléctricos: planchas, licuadoras, radios, tocadiscos y, muebles en general, para tal ocasión

Las zapaterías Madero y el Cuate ofertaban también hermoso calzado para las Madrecitas a muy buen precio.

En fin todo mundo se involucraba en esta sublime ocasión.

Que con el paso del tiempo y, la modernidad, esta festividad, ha perdido mucho de su esencia.

En honor a quienes desde su propio ser, nos prodigan todo su amor a cambio de nada.

Sea esta semblanza un humilde homenaje a todas las Madres que ya no están con nosotros.

Y, a las que aún existen en este bello planeta, que Dios les conceda muy buena salud y, larga vida.

Y que pasen este y, todos los días de su vida, muy felices, en unión de sus seres queridos.

Por mi parte es todo, deseo que tengan una semana muy feliz y, que Dios los bendiga abundantemente.

Profr. Sixto Carvajal

Cronista de San Andrés Tuxtla.