El Presidente Obregón visitó San Andrés y Catemaco
1923
Conforme al telegrama de aviso, que recibió el Presidente Municipal José C. Ortiz, al medio día del 3 de Septiembre de 1923; a las 21:00 horas llegó a esta ciudad, el General Álvaro Obregón, Presidente de la República. Fue grande el entusiasmo, que despertó la noticia, ya que nunca un Presidente de la República había visitado esta ciudad y menos en viaje de cortesía.
Los habitantes de media ciudad se congregaron en la Estación del Ferrocarril para recibir a tan distinguido viajero; el H. Ayuntamiento lo hizo huésped de honor y se declaró en sesión permanente para recibirlo, saludarlo y para que firmara el Acta de la Sesión que se le dedicó por motivo de su visita.
Al día siguiente, el Primer Magistrado y su Comitiva se trasladaron a la Villa de Catemaco, donde las autoridades les atendieron oficialmente; y en esa misma tarde regresó a esta ciudad para abordar su tren especial que lo condujo a la ciudad de México, en donde le esperaba la grata noticia del reconocimiento de su Gobierno por la Casa Blanca.
1923
El asesinato del convencido revolucionario “Juan Rodríguez Clara”
Uno de los recuerdos más tristes y estrujante, fue el asesinato del desinteresado agrarista Juan Rodríguez Clara, que en su noble propósito de redimir al indio, vivió y trabajó entre ellos y por los campesinos de Los Tuxtlas, durante cinco años. Dependiendo del departamento agrario del Gobierno del Estado.
Juan Rodríguez Clara estuvo en el presidio de San Juan de Ulua de Octubre de 1906 a Junio 1911, después de haberse retirado del Ejército Revolucionario en el que sirvió de Febrero 1913 a Enero 1918, con el grado de Teniente Coronel, habiendo sido una de sus últimas actuaciones la de Jefe del Estado Mayor de la Jefatura de Operaciones Militares de Veracruz.
Por sus gestiones agrarias en esta Región fue muy conocido por los campesinos de Los Tuxtlas, tuvo gran acercamiento principalmente con Primitivo R. Valencia, Francisco J. Moreno, Andrés Pérez Cadena, Manuel Azamar, Carlos Alberto Comez, R. Cabada, y otros más…
