El Breve Espacio – Juan Carlos Absalón Pólito

Soldados mexicanos, héroes actuales caídos en batalla ante la lucha frontal contra la delincuencia y el crimen organizado, presentes.
La historia nos narra hazañas y hechos valiosos donde soldados del ejército mexicano ofrendaron sus vidas, defendiendo la patria de la que hoy pocos mexicanos apreciamos, y ni siquiera recordamos los nombres escritos con letras de oro en los libros que impresos registran una interminable lista de quienes defendían a cada paso la soberanía nacional.

La lucha fue entre mexicanos, unos por derrotar al viejo sistema y otros leales en el frente de batalla eran los más, eran los menos todos los que alcanzaron ser parte de la historia fueron héroes, en su disciplina y lealtad y en el campo de batalla.

Hoy ya no hay héroes porque no dan a conocer los nombres, ahora son simplemente ciudadanos caídos en el deber, abatidos por las balas del crimen organizado, por la mala fe y voluntad de luchas perversas por dominar territorios o recuperar los mismos para alimentar malos vicios, ensombrecer las calles con el terror y que la fuerza a forma de ley sea la inseguridad y la agresión a una ciudadanía que clama por sí misma, y que diariamente a cada paso que da, vive en la incertidumbre.

Para unos bien, para otros mal, según sus intereses personales y enfoque que puedan darle, en el presente sexenio la presencia del ejército mexicano en campaña permanente contra las drogas y el crimen organizado, registra una interminable lista que como nunca en la historia jamás, gobierno alguno tuvo el valor de limpiar al país de estos delincuentes que cobijados bajo gobiernos anteriores operaban a su libre albedrío, hoy muchos están enfrentando una guerra que podría decirse silenciosa pero como medios de comunicación estamos dando cuenta de ello.

Los caídos también son héroes, soldados mexicanos, que salen del terruño que los vió nacer y que regresan dentro de un ataúd, quizá con algunos honores, con su nombre en silencio y que sólo la memoria de sus familias, esposa e hijos son los que dan cuenta de ello. Ya no se ventilan los nombres de los caídos, y no es porque el sistema gubernamental no quiera hacerlos inmortales en las páginas de las tiempos presentes, historia del mañana; simplemente ya no se exponen a sus familias a ser castigados también por venganzas intestinas.

Así pues esos héroes caídos, los que están cayendo y los que seguirán ofrendando sus vidas, también tienen un espacio en la historia y ojalá las crónicas del mañana no engañen a las futuras generaciones con inclinaciones tendenciosas por rivalidades de fuerzas políticas, porque el tiempo es la mejor y clara respuesta del acontecer que forman parte de nuestra vida.

En honor a los caídos por salvar de un envenenamiento masivo y lucha frontal contra la delincuencia mi respeto y reconocimiento, porque también son héroes que ofrendan su vida buscando la soberanía nacional de la que hoy pocos podemos disfrutar. Sigue en pie aquella frase que entonamos de nuestro glorioso himno nacional mexicano: “Mexicanos al grito de guerra…

En esta ocasión brindamos la presente entrega a la memoria de Don Carlos Flavio Ramírez Olivares, el Contador Público que en los inicios de la era comercial de San Andrés Tuxtla, tuvo el acierto de estar al frente de la Academia de Secretarios Comerciales, y a su vez el Bufete Administrativo de Tramitaciones Fiscales y Administrativas, teniendo como su mano derecha al joven contador privado Víctor Manuel Guillén Tapia.

La Academia de Secretarios Comerciales fue cuna de reconocidas personalidades que hoy prestan sus servicios en las Oficinas de Hacienda del Estado y de la Oficina Federal de Hacienda; en sucursales bancarias, y algunos más al frente de conocidas empresas locales y muchos emigraron a otros Estados de la República, y hasta en el extranjero, donde viven decorosamente ejerciendo lo allí aprendido en esta casa de estudios, de donde muchos egresaron como Secretarios Comerciales, otros más como Contadores Privados y Tenedor de Libros y otros más como Secretarios Taquígrafos-Mecanógrafos.

En aquellos tiempos la enseñanza era tan completa que un egresado como Contador Privado, de los que muchos hoy prestan sus servicios en reconocidos despachos contables, tenían aparte del dominio de la contabilidad, el conocimiento de la cuestión fiscal; es decir, aprendían a conciencia el régimen fiscal a modo de interpretar la Ley de Hacienda, estar vigentes con sus reformas y dominar a la perfección el cálculo de impuestos, todo ello desde luego llevando una contabilidad por cada contribuyente en forma completa.

A raíz de reformas, el perfil actual para que alguien pueda llevar la cuestión fiscal de un negocio debe estar titulado como Licenciado en Administración de Empresas o Licenciado en Contaduría Pública.

Algunos que en el pasado aprendieron bien el oficio encontraron la forma de agenciarse a clientes (comerciantes y demás con obligaciones fiscales) para llevarle sus contabilidades y la presentación de pagos y declaraciones ante las instancias correspondientes de Hacienda.

Sin embargo para algunos se les hizo fácil el pretender engañar a sus clientes y presentarlos ante Hacienda como contribuyentes cumplidos presentando declaraciones en ceros, es decir, negocios de hasta un año sin percepción de ingresos (no ventas, no utilidades, es igual a negocio en quiebra); la lógica llama la atención y de allí que muchos no previeron esta situación.

Actualmente en la Oficina de Hacienda del Estado de San Andrés Tuxtla, se ventila una situación que de llegar hasta sus últimas consecuencias podría poner al descubierto a muchos pseudocontadores que han estafado a sus clientes, engañándolos de que están cumpliendo con el fisco y en Hacienda, ya se encendieron los focos rojos.

Se habla por el momento, de un solo individuo que responde al nombre de Jesús Escribano Ixba, que en vez anterior pretendió presentar un listado de más de 80 clientes, de los cuales muchos ahora están reclamando a la Jefa de Hacienda, Sara Luz Herrera Cano, el por qué no se les permite presentar sus declaraciones en ceros, aclarando la titular de la oficina recaudadora que conforme a las nuevas disposiciones fiscales eso no es posible, porque un negocio que no produce no puede subsistir después de un período determinado.

Aquí la situación presentó otro fondo, por lo ventilado y expuesto por la misma Lic. Herrera, el presunto contador ha cobrado a sus clientes cantidades como si las fuera a pagar a Hacienda, y en Hacienda se encontró que no se ha recibido ninguna recaudación por parte de los clientes del señalado. Ahora la Jefe de Hacienda ha convocado a una reunión a todos los clientes de Escribano Ixba para que se aclaren las cosas y se deslinden responsabilidades.

De igual forma, un tanto molesta, por la bochornosa situación la Lic. Sara Luz exhortó a los contribuyentes en general sin excepción alguna, que cualquier duda que tengan al respecto pueden acudir a esa oficina recaudadora y allí se les dará amplia información.

Así pues, muchos aprendieron bien el oficio y se han mantenido con las enseñanzas de las academias comerciales, pero otros más encontraron la forma de hacer de ello su “minita de oro”; ojalá y sea este sólo un caso y no muchos, porque allí se reflejaría el porqué de la evasión fiscal y el poco recurso recaudado que al final tiene como destino realizar más obras de infraestructura urbana y social que el Gobierno del Estado destina a los municipios. 
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