El coronavirus y los animales de compañía

De acuerdo a la Organización Mundial de Salud (OMS), los coronavirus son una extensa familia de virus, algunos de los cuales puede ser causa de diversas enfermedades humanas, que van desde el resfriado común hasta el SRAS (síndrome respiratorio agudo severo). En el caso del COVID-19 (Coronavirus Disease 2019) se sabe que es una enfermedad infecciosa causada por el virus SARS-CoV-2.8 9 detectado por primera vez durante la epidemia de Wuhan de 2019, con neumonía por coronavirus y que ha causado miles de decesos alrededor del mundo.

Según indican la World Health Organization (WHO), la World Organization for Animal Health (OIE) y la World Small Animal Veterinary Association (WSAVA), actualmente no hay evidencia de que los animales de compañía puedan infectarse con este nuevo Coronavirus. Los animales de compañía no transmiten el virus, ni pueden actuar como portadores sanos. Esto está confirmado muy claramente por las organizaciones indicadas y por otros organismos oficiales como el Ministerio de la Salud de Italia, el Colegio Oficial de Veterinarios de Barcelona, especialistas del Centro de Investigación en Sanidad Animal y la Universidad Autónoma de Barcelona.

En el caso de los animales salvajes que se consumen en algunos países como China, aunque se habla del murciélago, no se sabe con certeza qué animal ocasionó el brote del COVID-19, ya en otras ocasiones estas costumbres de alimentación terminan siendo el foco del desarrollo de varias de las enfermedades que en su momento también pusieron en alarma al mundo.

Pero volviendo a los animales domésticos a finales de febrero en la ciudad de Hong Kong, las autoridades informaron que se encontraron rastros del virus en la mucosa oral y nasal de un perro perteneciente a una mujer afectada por el COVID-19, lógicamente se originó un pánico mayor, especialmente en las personas que convivían con perros y gatos. Pero, tal y como indicó la OMS, el animalito en cuestión no mostró síntomas de enfermedad y se trabaja para comprender si la débil positividad de su prueba de diagnóstico se debió a una infección real o una contaminación ocasional.

Aunque no hay evidencia de enfermedad por COVID-19 en animales de compañía, ni de la posibilidad de que puedan propagar la infección, es apropiado adoptar el principio de precaución y una higiene adecuada, si el animal ha entrado en contacto con una persona infectada que esté excretando el virus es mejor evitar ponerlo en contacto con otras personas, especialmente si se trata de población de riesgo, por ejemplo, niños y adultos mayores.

Los expertos explican que perros y gatos pueden sufrir enfermedades producidas por otros tipos de coronavirus que no afectan al ser humano. Asimismo, señalan que el coronavirus felino, así como el que afecta a los perros son genéticamente diferentes al coronavirus (SARS-CoV-2) causante del COVID-19, pues los primeros pertenecen al grupo de los alfa-coronavirus mientras que este último es un beta-coronavirus, por lo que se trata de virus completamente diferentes a nivel genético.

En algunos países de Europa se está recomendando que las personas que hayan contraído el virus, deberían en lo posible buscar una persona que se haga cargo de la mascota pues la persona con coronavirus debe cumplir con las indicaciones sanitarias que incluyen la prohibición de salir de su casa para no propagar el virus y extremar medidas de higiene.

En el caso de México el gobierno y la población ya están tomando medidas de prevención ante una posible contingencia, por ejemplo, la suspensión de clases. Será crucial seguir las indicaciones de las autoridades de salud para no contagiarse con el virus. gaem80@gmail.com