El cuadro tulipán vence 2-0 a Dinamarca sin esforzarse en demasía

Holanda, caminando…
Holanda vence 2-0 a Dinamarca, en un partido escaso de espectáculo, pero entretenido por momentos.

JOHANNESBURGO, SUDÁFRICA.-Los goles fueron obra de Simón Poulsen en autogol al 46′ y Dirk Kuyt al 84′.

                El cuadro tulipán fue totalmente superior al danés, pero el conjunto nórdico tuvo las mejores opciones de gol, en el primer tiempo, pero al final se desdibujó y no creó nada.

                Wesley Sneijder comandó la ofensiva ‘naranja’, pero junto a Van Persie y Van der Vaart no lograron hacer daño en la meta de Sorensen, en la primera mitad.

                Sin embargo, Dinamrca a pesar de no tener demasiada posesión de balón, tuvo tres opciones netas de gol. Primero un remate de cabeza de Nicklas Bendtner y después con disparos de Rommedhal y Kahlenberg, que Maarten Stekelenburg salvó con tranquilidad.

                Al final de los primeros 45 minutos, Dinamarca fue mejor que Holanda.

                Apenas al minuto de iniciado, la ‘Naranja Mecánica’ se puso adelante en el marcador gracias al autogol de Simón Poulsen quien al tratar de despejar de cabeza, estrelló el balón en la espalda de un compañero, provocando la auto anotación.

                Los minutos posteriores fueron únicamente de traslado de pelota, ambos técnicos se estudiaron tan bien que terminaron neutralizándose.

                Holanda tuvo apenas pequeños destalles con el ingreso de Eljero Elia, con disparos de Mark van Bommel y Sneijder, pero al contrario nunca vio amenazada su valla por acercamientos daneses.

                Los minutos pasaron y el fútbol siguió sin aparecer, pero Elia quien dio un toque diferente hizo una gran jugada que solo falló en el disparo que se estrelló en el poste, pero que Kuyt empujó al 84′.

                Holanda pudo hacer el tercer por parte de Afellay, pero Poulsen salvó en la línea.

                El encuentro terminó y los holandeses quedaron a deber, como si le faltará el último engrane a esta ‘Naranja Mecánica’… Arjen Robben.

                Lo más sobresaliente es el debut mundialista del jugador más joven del torneo, Christian Eriksen, de tan sólo 18 años.