El Poder de la Verdad – Mary García

Con la creación del Sistema de Observación por la Seguridad Ciudadana en el cual se pretende monitorear a los Servidores Públicos para que éstos cumplan con las promesas hechas en campaña y comprometiéndose a través de una firma notarial, damos un paso adelante como país en el cual se ha demostrado que existe la democracia, pero que ha tenido a lo largo de décadas grandes decepciones de sus gobernantes, ya que son muy pocos los que realmente han cumplido con las propuestas que pregonan en sus campañas políticas, ya que debemos reconocer que como ciudadanos nos hemos equivocado muchas veces al elegir a nuestros representantes, pues estos llegan al poder solo para enriquecer sus bolsillos y al ser la política un excelente “negocio” continúan escalando y luchando por seguir en el poder, ahora, las cosas han cambiado, el pueblo de México ha dejado caer la venda que tenía en los ojos y sigue el mismo “juego” de los candidatos, acepta lo que se le ofrece, pero analiza más profundamente su voto, esto es el resultado de los errores que han cometido “nuestros” políticos.

Hoy los candidatos tienen un gran reto, y este es abatir el abstencionismo, la apatía y la desilusión de los votantes, ya que vemos desfilar a personajes de un partido a otro, como el caso de Manuel López Obrador, que defendía con ahínco a su partido, y ahora resulta que la camiseta no la tenía bien puesta y se fue con el mejor postor, esas acciones que hemos visto a menudo entre los candidatos nos ponen a pensar y a cuestionarnos ¿Debemos guiarnos por el partido político o por el personaje a la hora de votar?.

Ahora bien, es importante hacer conciencia respecto a que los institutos políticos en su afán por obtener el triunfo o recuperar espacios perdidos eligen a personajes famosos, sin tomar en cuenta que “servir” no es solo un verbo, que cualquiera puede manejar, es tener la preparación académica, moral, política, para poder lograrlo, porque las decisiones que se toman en el Congreso, no son de forma individual, hay que “trabajar” para convencer, para lograr el consenso y lograr los objetivos que se persiguen, y esto no es fácil, porque se trata del desarrollo de un pueblo, y sobre todo del futuro de los que a través del voto pusieron su futuro en manos de ellos.

Reflexionar nuestro voto es hoy nuestro compromiso.