El Súper Marido

Zenyazen Escobar, “profesor rural, orgullo nacional”, secretario de Educación, merece un premio, digamos, al Súper Marido del Año. El esposo ideal. Hay razón de peso:

Según las versiones, ya amarró la candidatura a diputada, y por la vía pluri, ni más ni menos, para su esposa.

¡Súper! ¡Arriba la 4T que reproduce el modelo priista y panista de los tiempos de esplendor y resplandor!

Antes, soñó con la presidencia del IVAI, Instituto de Acceso a la Información, pero se le atravesó el secretario General de Gobierno y le ganó la pichada.

Antes, la tenía y tiene en la LXV Legislatura en el departamento de Transparencia Informativa, parece.

Jefe máximo, ahora, de la política educativa, a la altura de Enrique Rébsamen, Enrique Laubscher, Rafael Delgado, Carlos A. Carrillo y Adolfo Mota, el profe Zen entrará a la historia local como el marido más ferviente en el palenque político de la lealtad, lealtad ciega, conyugal.

Cierto, ciertísimo, se trata, de entrada, de un caso emblemático de nepotismo, tráfico de influencias y conflicto de intereses, pues, y por ejemplo, nunca en el relato bíblico los jefes tribales heredaban el poder a las esposas, sino a los hijos, así tuvieran diez años de edad, y hasta la muerte.

Pero al mismo tiempo, ha de recordarse que en el país, mejor dicho, en el continente, hay parejas del poder y en el poder.

Y en el nepotismo, claro.

Juan Domingo Perón, en Argentina, heredó el poder presidencial a Evita Perón.

En Argentina, también, Néstor Kirchner heredó el poder presidencial a su esposa, Cristina Fernández.

En Nicaragua, el ex sandinista y guerrillero de izquierda, Daniel Ortega, perpetuado en el poder como Anastacio Somoza, a quien combatió, gobierna ahora con su esposa, la poetisa y maga, Rosario Murillo.

En el país, grandes parejas. Por ejemplo:

Maximiliano de Habsburgo y Mamá Carlota. Luis Echeverría Álvarez y la compañera María Esther. José López Portillo y Carmen Romano.

Vicente Fox Quesada y Martha Sahagún. Felipe Calderón Hinojosa y Margarita Zavala.

Día llegará, quizá, y “con los remedios caseros” cuando el góber jarocho de López Obrador, incline la balanza por Zenyazen para la candidatura de MORENA a gobernador, ganara en las urnas y cogobernara con su esposa.

Crucemos los dedos para que la nueva pareja imperial y faraónica de Veracruz que se está tejiendo se encumbre en el pináculo.

APUESTA POR LA MOVILIDAD DE LA ESPOSA

Hay mucho, demasiado, excesivo nepotismo en la 4T de Veracruz.

Un caso emblemático, por ejemplo, el góber con su primo hermano, Eleazar Guerrero.

Funcionario con Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte, Miguel Ángel Yunes Linares lo dejó fuera de las mieles del poder, pero Cuitláhuac García lo encumbró como subsecretario de Finanzas y Planeación, el hombre en el trono de la SEFIPLAN.

Según versiones, también maneja las direcciones administrativas de la mayoría de secretarías del gabinete legal y ampliado.

La ex secretaria de Trabajo y Previsión Social tenía a los hijos en el mando. Igual, igualito, que la ex magistrada y ex presidenta del Tribunal Superior de Justicia, Sofía Martínez.

Hubo secretaria del gabinete que desde los primeros días presentó a su pareja, una mujer, como su otro yo, validando el tercer sexo como conquista y presea guinda y marrón.

Muchos otros titulares incluyeron a los amigos, cuates, socios y aliados en la nómina con cargos públicos.

Pero de todos, el más obsesivo es, parece, el secretario de Educación, apostando a la movilidad de su esposa y cada vez en mejores cargos.

Irá ahora, se afirma en el palenque político, por la curul pluri. Y a tal posición únicamente puede llegarse con el visto bueno y la bendición del jefe máximo en Veracruz, pues las curules unis serán elegidas a partir de una encuesta, y en el caso de las pluris, “El dedazo” en todo su esplendor.

Digamos, igual, igualito que el entonces presidente del CDE del PAN, José de Jesús Mancha, imponiendo a su esposita como diputada local pluri, además de sus periódicos digitales a nombre de su señora madre y de sus compañías constructoras que en la versión del ORFIS, Órgano de Fiscalización Superior, significaron casi mil millones de pesos en la yunicidad.

Zenyazen, el Marido Ejemplar. El Súper Marido del Año.

LA HISTORIA DEL MUNDO

La política ha sido tal cual desde “las noches de todos los tiempos”.

Digamos, el parteaguas fue con el emperador Marco Antonio y Cleopatra, la ambiciosa reina de Egipto, que deseó extender su imperio faraónico a Roma, y quienes vivieran historias turbulentas de amores contrariados, pasiones, intrigas, luchas por el poder y tragedias.

El emperador Adriano también privilegió a su pareja, pero en ningún momento a su esposa, a quien exiliara al otro extremo del reino para vivir a plenitud con Antínoo, el efebo de 17 años que en una girita en Roma lo deslumbrara por su belleza, silencio, discreción y hermetismo, callado siempre, refundido en un rincón del palacio.

Entonces, “profesor rural, orgullo nacional” como él mismo se lanzó incienso en manta guinda el día de la comparecencia en la LXV Legislatura, únicamente reproduce la historia del mundo favoreciendo a la esposa, con la venia del góber obradorista.

Orgullosos, pues, han de estar los más de veinticinco mil profesores de Veracruz con tener un titular de la SEV tan solidario y respetuoso de su pareja, el modelo de la fidelidad.

Dos niños huérfanos

  • Madre asesinada
  • Vecinos violentos

ESCALERAS: El 5 de diciembre del año 2020 desapareció en Cosoleacaque. Se llamaba Adriana Beatriz López Rodríguez, de 27 años. Ella vivía en el Frac. “Las Olas” y tenía unos vecinos, digamos, violentos. Mejor dicho, ladrones, rateros, pillos.

El 15 de febrero del año anterior (9 meses y 3 semanas antes de su plagio y desaparición), Adriana Beatriz interpuso una denuncia en contra de sus vecinos, Édgar Adonay y su madre Nereyda, por el delito robo.

Le habían vaciado su casa. Fueron detenidos y luego de cumplir la condena, se vengaron.

PASAMANOS: Entonces, quizá la habrían invitado “a fumar la pipa de la paz” y Adriana Beatriz creyó.

Y fue a la casa de ellos. Fue la última vez que la vieron con vida.

Según versiones, en la misma casa la asfixiaron. Luego, tasajearon el cuerpo y metieron en una maleta.

Después, tiraron la maleta en un predio ubicado cerca de la bomba de la Comisión Municipal del Agua.

Allí, fue descubierta por unos vecinos y avisaron a la policía.

Su señora madre, Isabel, escribió en las redes sociales: ”Exactamente un mes después volverás a casa, pero sin vida”.

Adriana Beatriz dejó dos hijos, menores de edad, en la orfandad.

Una más en la lista de los feminicidios.

CORREDORES: Punto número uno: el rencor, el odio y la venganza, fermentando en el secuestro, desaparición y asesinato de Adriana Beatriz.

Punto número dos: los particulares cobrando venganza. Nadie diría que haciéndose justicia por su propia mano. En todo caso, su justicia.

Punto número tres: la moraleja, la desdicha de tener vecinos así.

Punto número cuatro: Edgar Adonay, y su madre Nereyda, están detenidos. Los vecinos de Cosoleacaque esperan justicia pronta, rápida y expedita, pues a mayor impunidad, los delincuentes “crecen al castigo”.

BALCONES: Punto número cinco: “la muerte sigue teniendo permiso” en Veracruz.

Se dirá, quizá, y desde la mirada sociológica y sicológica, que con una población de 8 millones y medio de habitantes, “la violencia, ni modo, es inevitable”.

Y que en la lucha por la vida, “el pez grande se come al chico”.

Y que en toda relación humana suelen existir diferencias, rispideces, envidias, intrigas, complots y venganzas.

Caray, ¡lamentable que el sueño utópico de la convivencia humana sea así!

PASILLOS: Punto número seis: con todo, si en Veracruz existiera un gobernador como Fernando López Arias y Fernando Gutiérrez Barrios, quienes además de respetados, eran temidos, muy temidos, entonces, se le estaría dando la razón a Maquiavelo.

Y a Maquiavelo, cuando aseguraba que el Príncipe ha de ser temido para garantizar el llamado Estado de Derecho.

En el caso, insólito, hasta las señoras de la manualidad, la pastelera y la zumba pitorrean del góber machetero.

En tanto, el secretario de Seguridad Pública se redujo a sí mismo al jefe Matute y la Fiscal General a la Gatúbela del siglo XXI en Veracruz.

VENTANAS: Punto número siete: la población ha de sabedlo, luego de 25 meses de estar viviendo en el infierno, ninguna lucecita alumbra el largo y extenso y espinoso túnel de la inseguridad y la impunidad.

Y más allá de la oferta ridícula de que la violencia va a la baja, la violencia continuará originando peores estragos. Nadie está seguro. Nadie puede gritonear y festinar que ya la libró, así tenga escoltas y guardaespaldas. A la vuelta de la esquina, y entre vecinos, el secuestro, la desaparición y el asesinato tienen más salud que “Don Gato y su pandilla”.