El verdadero amigo… Por: Elgie Cameron Calo

Un hombre tenía tres amigos; a un amigo él amaba entrañablemente, al segundo él también lo amaba, pero al tercero el consideraba con menos afecto. Un día el Rey envió orden de que este hombre apareciera ante él.

El hombre estaba muy alarmado, ¿Había alguien hablando mal de él o lo había acusado falsamente ante el Rey?. Temeroso y tembloroso él llamó a cada uno de sus tres amigos para que lo acompañaran.

Primeramente, él voltio a su mejor amigo y estuvo verdaderamente decepcionado cuando este amigo lo encontró imposible de ir con él ante el Rey.

Él entonces habló a su segundo amigo diciendo: ¿Irás conmigo? Pero el segundo respondió “Iré contigo, sólo hasta el portón del palacio, pero no puedo entrar contigo”.

En desesperación, el hombre finalmente apeló a su tercer amigo, al que él había sido menos devoto, sin titubear, este marginado amigo le aseguró; “Por supuesto que te acompañaré, pero primeramente yo iré, inmediatamente al palacio para rogar por ti ante el Rey”.

El primer amigo son las riquezas materiales, que él debe dejar atrás cuando él salga de este  mundo, pues como está escrito. “Las riquezas no son de utilidad en el día de dar cuentas”.

El segundo amigo son los parientes de un hombre, que sólo pueden seguirlo hasta la tumba. Pues esta escrito. “Ningún hombre puede, por ningún medio, redimir a su hermano de la muerte”.

El tercero y menos considerado amigo, son las buenas obras en la vida de una persona. Éstas nunca lo abandonan y hasta lo anteceden para rogar sus causas y abogar ante el Rey de Reyes, pues como esta escrito. “Y tu rectitud se presentará antes que tú”.