
Alfonso Rodríguez Santos / San Andrés Tuxtla, Ver.—Guillermina Mendoza Pucheta, vecina y originaria de la comunidad Chuniapan de Arriba, perteneciente a este municipio, hizo una denuncia pública ante los medios de comunicación, en contra de Telecom, pues manifiesta que, “…He ido tres veces a Telecom para cobrar una gratificación porque doy clases en IVEA…
“El recurso que se encuentra depositado en esa institución yo lo trabajé, pero nada más porque no llevé mi credencial no me han querido pagar; ya llevé una constancia de residencia de mi pueblo y del H. Ayuntamiento firmada y sellada, donde me acredita ser la misma persona que se encuentra al alcance del documento, pues a pesar de esos documentos el delegado nada me vale”.
La quejosa agregó que, “…Me exigen la credencial original. pero me la entregan hasta el mes de junio, pero yo necesito esa gratificación que me da IVEA porque ya está trabajado, por eso yo ando cobrándolo y por cobrarlo en esa institución me han tratado mal”.
Mendoza Pucheta, señaló que al querer cobrar su dinero ante Telecom, ya tres veces, los documentos no se los han valido.
“¿Acaso la autoridad del municipio no vale, ni la de mi comunidad?… Yo por eso acudí con ellos”.
También comentó al reportero la señora Mendoza Pucheta, que el empleado de Telecom para poder pagarle le solicitó un pasaporte o en su defecto la cartilla liberada, donde Guillermina Mendoza le dijo al empleado “que no contaba con pasaporte ni mucho menos con cartilla, porque ella cuenta con una mayoría de edad”.
Aquí hay que precisar que la oficina Telecom, tiene sus normas y que las respeta tal como institución de cierto crédito que realiza pagos de los giros y cobros para diferentes dependencias y que acorde a los tiempos no puede pagar a la ligera a quien no está debidamente acreditado como tal, y menos cuando no presenta los documentos oficiales para realizar cualquier trámite.
Telecom hará los pagos a quien esté debidamente acreditado cumpliendo con los requisitos allì establecidos.
Los tiempos cambiaron y ya no se hacen pagos a la ligera porque en ello también les puede costar la chamba a los empleados.
