Puebla, Pue. — Se confirmó un hallazgo estremecedor: de los posibles restos de Rafael Huerta Vega, un menor de 12 años desaparecido desde octubre de 2020, fueron localizados en el patio de la vivienda donde vivía con su padre y su madrastra, en la colonia Playas del Sur, al sur del municipio de Puebla.
El hallazgo fue posible tras un operativo de la Policía Estatal en coordinación con binomios caninos especializados en búsqueda de personas. Al remover el piso del patio con maquinaria, se localizaron restos humanos, que posteriormente fueron identificados como pertenecientes al menor desaparecido.
Una desaparición rodeada de violencia
Según las investigaciones, Rafael vivía inicialmente con su abuela materna. En junio de 2020, su padre, Alfredo “N”, lo llevó a vivir con él y su pareja, María Elva “N”. El 6 de octubre de ese mismo año, la familia denunció la desaparición del niño. De acuerdo con la versión de la madrastra, ese día envió al menor a comprar una lata de frijoles, pero nunca regresó.
Sin embargo, los vecinos y familiares comenzaron a sospechar. Testigos declararon que la noche anterior a la desaparición escucharon al padre cavando en el patio de la casa, y notaron cambios en la distribución del terreno. Además, reportaron que Alfredo restringía las visitas y llamadas de Rafael, y que incluso agredió a la madre del menor cuando intentó ingresar al domicilio.
Pocos días después, Alfredo, su pareja y sus dos hijas abandonaron la casa repentinamente. El 3 de enero de 2021, la familia recibió una llamada anónima en la que les aseguraron que el menor sería dejado en el Hospital General de Cholula, pero nunca lograron encontrarlo.
Investigación en curso
La Fiscalía General del Estado de Puebla acudió al domicilio tras el hallazgo y realizó las diligencias correspondientes. Hasta el momento, no se ha confirmado si existen órdenes de aprehensión contra los presuntos responsables, aunque la familia y colectivos exigen justicia inmediata.
El colectivo Voz de los Desaparecidos Puebla ha pedido prudencia, a la espera de los resultados forenses que confirmen oficialmente la identidad de los restos.
Un caso más entre muchos
El caso de Rafael se suma a otros estremecedores registrados en el país, como el de Fernanda González Serrano, localizada en el patio de su casa en Tijuana, y el de un adolescente hallado en Tonalá, Jalisco. En todos, la violencia intrafamiliar y la omisión de autoridades han sido factores recurrentes.

