Entre inocencia y buena fe en MORENA

Los vaivenes en elección de delegados de MORENA en Veracruz, debió ser un ejercicio calculado y previsible de los organizadores y la dirigencia.

Quién sabe si esa circunstancia resulte «perjudicial» o no, pero puede suceder que resulte «prejudicial» en términos de

la cantidad de impugnaciones que se puedan presentar.

El complejo proceso interno lo advirtió días antes, el diputado presidente de la JUCOPO en la LXVI Legislatura del H. Congreso del Estado, Juan Javier Gómez Cazarín, ante la inminente sospecha de filtración de militantes de otras fuerzas políticas y dejó en claro que hay buenos y malos activos en todos los partidos políticos, pero que en esta ocasión sólo requerían a los compañeros de Morena y todo el Movimiento de Regeneración Nacional.

Por lo pronto, los jaloneos y sobresaltos sabatinos suscitados pronostican que esta historia apenas comienza en torno al proceso interno de Morena. Todo era totalmente previsible, pero o hay mucha inocencia y buena fe o la estrategia es esa.

¡ES CUANTO!