“Entre sastres nunca se cobran los remiendos”

“La política es el arte de lo posible, no de lo ideal…” En este ámbito “los genios” arman pleito convenenciero y los reclamos los hacen los “estrellaos”, esa minoría rapaz de políticos tienen en crisis al país, jamás combatirán la pobreza, porque necesitan de estómagos vacíos para ganar elecciones y ostentar corruptamente el poder. En ello no es necesario mostrar belleza a los ciegos, ni decir verdades a los sordos, estos pillos obsesionados por el poder y el dinero más que esclarecer el camino, señalar rumbos o actuar como protagonistas del cambio y la justicia se han hecho prisioneros de sus fracasos y medianías e ineptitud.

Las distintas entidades partidistas, las nuevas y las vetustas; discuten y se preocupan más por sus desavenencias “maritales”, “conflictos íntimos y hogareños” que por el futuro del país; véase los pleitos callejeros que se traen en el ring de San Lázaro estos cínicos sinvergüenzas diputadillos, siendo esta vez la morena Rosario Ibarra la manzana de la discordia, que pese a la presión política tomó protesta como nueva titular de la CNDH.

Esta y otra situaciones llama a una transformación profunda del sistema político mexicano, una transformación que permita limpiar la imagen de impunidad y corrupción que aún no culmina y es necesario superar políticos o gobiernos con viejos paradigmas, con una forma mal entendida de ejercer el poder sin rendir cuentas a nadie, vale la pena puntualizar que los partidos, los políticos y funcionarios que no sean transparentes y no acepten la verdadera democracia están condenados a ser rechazados por la sociedad, de por sí gozan de una mala reputación ciertos políticos, aunado a ello, el vergonzoso comportamiento de la cúpula de ciertos partidos que han hecho un gran negocio clientelar con la sucia y corrupta forma como operan.

Apostando siempre a que continúe la pobreza y analfabetismo para seguir aprovechándose de la ignorancia y necesidad de las personas a las cuales engañan con dádivas y corrompen su dignidad y derechos como ciudadano, imperando la vieja escuela clientelar en esos partidos y políticos que se volvieron insensibles y lejanos de la problemática social.

con ello solo se han encargado de generar hartazgo, empobrecimiento, y malestar ciudadano.

Hoy la política se desarrolla en un campo minado, ya basta de caciquismo disfrazado de soberanía local, de excusas, disculpas, encubrimiento y complicidades políticas, el pueblo sabe que “entre sastres nunca se cobran los remiendos” y sería trivial recordar cuántas formas se han roto en política di quienes las han minimizado no comenzarán a sufrir las consecuencias de la perfidia de ese desdén donde por su codicia sin freno caen siempre; porque los hay que obsesionados por el poder, ni ven los árboles, ni conocen el bosque y pregonan el cambio para que todo siga igual creyendo que el perfil es lo que cuenta, craso error, cuando en política el perfil ayuda a discriminar y claro no se pueden poner todos los huevos en una misma canasta.