Jue. Jun 4th, 2026

Antioquia, Colombia. – Un juez dictó medida de aseguramiento en centro carcelario contra Juan David Echavarría Zapata, alias ‘Chuky’, señalado como uno de los involucrados en el asesinato de Sara Millerey González, una mujer trans que fue atacada con extrema violencia en el municipio de Bello, Antioquia, el pasado mes.

Según informó la Fiscalía General de la Nación, Echavarría habría participado junto con otros hombres en la retención forzada de la víctima, a quien llevaron a una vivienda donde fue golpeada y torturada. El parte oficial indica que la mujer sufrió graves lesiones en el tórax, brazos y piernas, antes de ser arrojada a la quebrada La García.

Los agresores, además, habrían amenazado a los vecinos del sector para evitar cualquier intento de auxilio. Más tarde, familiares y miembros del cuerpo oficial de bomberos lograron rescatar a Sara y trasladarla a un centro hospitalario en Medellín, donde falleció debido a la gravedad de las heridas.

El procesado fue imputado por los delitos de homicidio agravado y tortura, aunque no aceptó los cargos. Esta decisión judicial se suma a la de mayo pasado, cuando otro sospechoso del crimen, Juan Camilo Muñoz Gaviria, alias ‘Teta’, también fue enviado a prisión preventiva.

El asesinato de Sara Millerey generó una ola de indignación en Colombia, no solo por la brutalidad del hecho, sino por la difusión en redes sociales de un video que mostraba parte de la agresión. Organizaciones defensoras de derechos humanos, como Caribe Afirmativo, rechazaron enérgicamente la revictimización que implica convertir el sufrimiento en espectáculo.

«A Sara no solo la asesinaron, la dejaron morir en soledad mientras alguien decidió grabar el horror en lugar de ayudar», expresó la organización, que trabaja por la defensa de la población LGBTIQ+ en el Caribe colombiano.

De acuerdo con datos de Caribe Afirmativo, en lo que va de 2024 se han registrado 164 homicidios de personas LGBTIQ+ en el país, lo que representa un aumento del 3,8 % respecto al año anterior. En promedio, una persona de esta comunidad pierde la vida violentamente cada dos días y cinco horas en Colombia.