Epidemia va a la baja, pero continúa: presidente

RTV | Ciudad de México. – El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que la epidemia de COVID-19 en México está en descenso y continúa, por lo que hizo un llamado a mantener medidas de seguridad sanitaria para la prevención de contagios.

Sostuvo que la población actúa con libertad y, al mismo tiempo, debe procurar un comportamiento de corresponsabilidad.

Convocó a las personas de grupos de riesgo —mujeres embarazadas, con diabetes, obesidad, hipertensión, VIH, cáncer o adultos mayores— a acudir al hospital ante síntomas de COVID-19.

“Hay cierta resistencia en gente mayor. Los médicos y las enfermeras, el personal de salud actúa de manera responsable. Hay que ir con confianza de que no se van a contagiar. (…) Aun cuando está perdiendo fuerza, no deja de causar daños, sobre todo pérdida de vidas humanas que lamentamos mucho y no es un asunto numérico, cuantitativo, es algo que tiene que ver con el sufrimiento, con el dolor de muchas familias mexicanas”, expresó.

Al presentar las curvas epidémicas de los 32 estados de la República, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, dijo que 27 entidades tienen una disminución de la epidemia de COVID-19. En general el país tiene casi nueve semanas de reducción sostenida.

El vocero para el manejo de la emergencia sanitaria llamó a la población de grupos de riesgo a acudir oportunamente a los hospitales a recibir atención médica ante síntomas de la enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2.

“La epidemia no ha acabado, pero tenemos un claro patrón de reducción. Necesitamos seguir teniendo cuidado en el desconfinamiento y reiteramos: no se espere; si tiene síntomas de COVID-19 acuda lo más pronto posible a los hospitales. Si tiene un familiar que no quiere ir al hospital, pero tiene síntomas de COVID-19, aliéntelo a que vaya a una revisión. La llegada temprana puede ayudar a salvar vidas”, subrayó.

Refirió que México cursa la semana epidemiológica número 40 con una tendencia de disminución de la transmisión y desde la semana 27 las defunciones van a la baja.

“El número estimado de personas enfermas llegó a un punto máximo en la última semana de julio y a partir del inicio de agosto se encuentra en un descenso sostenido. Desafortunadamente hay semanas en donde no hay disminución, pero la tendencia general es ya ocho semanas consecutivas en donde va disminuyendo la intensidad epidémica estimada por el número de personas que se presentan enfermas cada semana”, explicó.

En cuanto a la ocupación hospitalaria precisó que se trata de un índice importante para identificar la necesidad de los servicios de salud y la intensidad epidémica.

“Entre menos personas necesiten hospitalizarse, obviamente la cantidad de personas que ocupan el hospital para este propósito es cada vez menor pero además eso refleja que la intensidad de la epidemia se va disminuyendo”, remarcó.

Actualmente a nivel nacional se encuentran disponibles el 73 por ciento de las camas de hospitalización general y el 75 por ciento de las camas con ventilador para personas enfermas graves.

Acotó que la Secretaría de Salud prepara una guía técnica para que todos los gobiernos estatales a través de sus secretarías de salud estatales utilicen eficientemente las instalaciones hospitalarias.

Dijo que en la medida en que se desocupen las camas destinadas a COVID-19, estas no pueden permanecer ociosas e inmediatamente deben ser consideradas para la atención de otros padecimientos que requieren hospitalización y, al mismo tiempo, se debe cuidar que exista la capacidad de reutilizarlas para el tratamiento de personas con infección respiratoria aguda grave en la medida en que se anticipa el inicio de la temporada de influenza.

“A partir de la semana 40 del año, ahora mismo, estamos por iniciar la temporada de influenza. No es algo programable, no empieza un día específico, pero gradualmente empezaremos a ver más casos de influenza. Esto irá creciendo, es normal y ocurre todos los años, desde hace varios siglos y lo vamos a tener todos los países del hemisferio norte a partir de ahora. Llegará un punto máximo probablemente en diciembre o enero y después empezarán a disminuir los casos de influenza”, abundó el subsecretario.

Recordó que todos los gobiernos estatales son autoridades sanitarias y tienen responsabilidades específicas para fomentar acciones de prevención en sus entidades federativas que se traducen en decisiones administrativas sobre el cierre temporal o la reapertura de distintas actividades sociales y económicas en el espacio público.

El secretario de Salud, Jorge Alcocer Varela, destacó que actualmente 15 entidades federativas se encuentran en semáforo naranja, 16 en amarillo y Campeche es el primer estado en pasar a verde.

El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon, dio a conocer que con la Unión Europea se apoyan 19 proyectos mexicanos para el desarrollo de vacunas.

Algunas de las instituciones que recibirán financiamiento a través de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo son el Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma de Querétaro y el Centro de Investigación en Computación del Instituto Politécnico Nacional.

“¿Cuál es el objetivo estratégico? Que México aumente su capacidad para poder tener resultados en estos campos. Muchos años se abandonó estos esfuerzos como lo ha dicho la historia del Conacyt, que ha sido importantísima para este desarrollo”, apuntó.

El titular de la SRE expuso que se realizan pruebas para detectar COVID-19 y próximamente se aplicará la vacunación contra influenza en los consulados de Atlanta, Boston, Chicago, Denver, El Paso, Filadelfia, Las Vegas, Los Ángeles, Phoenix, Sacramento, Saint Paul, Salt Lake City, San Bernardino, San Diego, Santa Ana y Tucson.

Las Ventanillas de la Salud han beneficiado a 2 millones 450 mil 394 personas de forma remota y 532 mil 788 personas de forma directa.

Informó que derivado de la pandemia de COVID-19 han fallecido fuera de México 2 mil 521 connacionales. En Estados Unidos se registraron 2 mil 505 de un total de 199 mil 597 personas que han perdido la vida en ese país. En la última semana regresaron al territorio nacional 92 mexicanos. La Secretaría de Relaciones Exteriores ha ayudado a retornar a 17 mil 664 mexicanos.