Los familiares de Enrique «Kiki» Camarena, el agente de la DEA asesinado en 1985, han presentado una demanda civil en una corte de Estados Unidos contra varios exlíderes del Cártel de Sinaloa, entre ellos Rafael Caro Quintero. Los demandantes acusan a los narcotraficantes de ser responsables de múltiples delitos, incluyendo homicidio y terrorismo, y exigen una indemnización que podría ascender a decenas de millones de dólares.
La demanda, de 40 páginas, detalla las acciones ilegales de los acusados y su implicación en el asesinato de Camarena, quien fue secuestrado en Guadalajara el 7 de febrero de 1985, torturado durante más de 30 horas y finalmente asesinado. Los familiares de Camarena, incluidos su viuda y sus hijos, alegan haber sufrido daños emocionales y psicológicos graves debido a este crimen y la impunidad que rodeó el caso durante años.
Los demandados incluyen a Caro Quintero, Ernesto Fonseca Carrillo, Miguel Ángel Félix Gallardo, así como al Cártel de Sinaloa, que recientemente fue designado como organización terrorista por la administración de Donald Trump. Aunque este proceso civil es distinto a los cargos criminales en curso en contra de Caro Quintero en Nueva York, los familiares buscan una compensación económica por el sufrimiento causado por la muerte de Camarena y sanciones severas para los responsables.
Las pruebas presentadas en la demanda incluyen testimonios, grabaciones y peritajes forenses que confirman la participación de los demandados en la planificación y ejecución del crimen. Los familiares exigen una reparación por los daños físicos, emocionales y psicológicos sufridos, además de una cobertura de los costos legales.

