La desaparición de Jhosajani De Rubí Luna Martínez y Oswaldo Ramírez Mendieta, jóvenes originarios de Xalapa, ha causado gran conmoción en la comunidad y movilizado a sus familiares, quienes exigen respuestas y justicia.
Este viernes 31 de enero, amigos y familiares realizaron una manifestación pacífica en el centro de Xalapa para visibilizar su angustia y solicitar mayor rapidez en las investigaciones. Durante la protesta, bloquearon calles por algunos minutos y llamaron a la ciudadanía a sumarse a la búsqueda.
Según relatos de sus seres queridos, los jóvenes, miembros de la cooperativa Kanna Veracruz, fueron vistos por última vez el domingo 19 de enero cuando viajaron al Puerto de Veracruz para entregar medicamentos oncológicos. La última señal de sus teléfonos se registró cerca del Instituto de Policía Auxiliar y Patrimonial (IPAX) en Veracruz, lo que llevó a la Fiscalía General del Estado (FGE) a catear sus oficinas sin encontrar pistas sobre su paradero.
Eloísa Martínez, madre de Jhosajani, mencionó que las autoridades les mostraron evidencia de la inspección, que incluyó la revisión de tinacos, cajas de agua y colchones, sin obtener resultados. La FGE explicó que en la zona hay una antena de telecomunicaciones que pudo haber captado la señal de los teléfonos, sugiriendo que los jóvenes pudieron haber transitado por el área.
«Nos explicaron que la antena cubre un radio de 800 metros y que quizá ellos pasaron por ahí, pero no tenemos más información», relató la madre de Jhosajani, quien lleva 11 días sin noticias de su hija.
En una protesta anterior, la tía de Jhosajani, conocida como Yoshi, compartió que en su última llamada con su madre, la joven mencionó problemas con algunas personas, aunque sin dar más detalles. Poco después, el contacto se perdió. «Solo alcanzó a decir que unas personas se fueron contra ellos. Lo más extraño es que su celular aparece cerca del IPAX», comentó.
Los jóvenes enviaron fotos a sus familiares tras desayunar y completar la entrega de los productos, pero desde la tarde del 19 de enero no se ha sabido más de ellos.
Aunque la FGE abrió una carpeta de investigación, los familiares critican la falta de avances. «Dicen que están trabajando, pero necesitamos respuestas. Cada minuto cuenta», expresaron en la manifestación.
El caso ha generado indignación y preocupación en la comunidad, que exige a las autoridades intensificar los esfuerzos para localizarlos con vida. «No queremos que esto quede impune. Exigimos que los encuentren».

