Feminicidas Prófugos

El 17 de octubre, la ONG “Las Brujas del Mar” lanzaron exposición gráfica inédita. En los bajos del palacio municipal de Veracruz, una lista de Feminicidas Prófugos de la justicia. Nombres completos y fotos. Nombre de la víctima. La fecha. El lugar.

Fue una exposición, digamos, anticipada por el Día de Muertos. Una secuela de las exposiciones de Colectivos que también las han publicitado, la última, en la USBI de Boca del Río.

El objetivo de “Las Brujas” fue el siguiente. “Exigir a la Fiscalía que los casos no queden impunes”.

¡Ah, la impunidad! ¡Ah, los feminicidios impunes! ¡Ah, los asesinos físicos e intelectuales en el Veracruz donde “nada pasa” como dijera el político preso en el Reclusorio Norte de la Ciudad de México, don Javier Duarte!

Pero, bueno, queda clara una realidad avasallante y apabullante, la siguiente:

Por más y más y más exposiciones gráficas de los Feminicidas Prófugos…

Por más foros y marchas de los Colectivos y ONG de académicos…

Por más plantones ante el presidente de la república cuando visita Veracruz…

Por más plantones en el Zócalo de la Ciudad de México de los familiares de las mujeres asesinadas, entre ellas, parientes de Veracruz…

Por más enunciados mediáticos de los familiares de las víctimas…

Etcétera, Etcétera, de nada o poco sirve la exposición gráfica de los feminicidas.

Pero “Las Brujas”, los Colectivos y las ONG siguen empujando la carreta, más que llenas de esperanzas para obtener resultados, con la terquedad de que constituye el único camino para frenar, disminuir, primero, el tsunami feminicida.

Y segundo, esclarecer los feminicidios cometidos, el primero de ellos en el tiempo de la 4T, el 9 de diciembre del año 2018, en los límites de Isla y Rodríguez Clara, cuando una migrante originaria de Guatemala fue emboscada y asesinada… y que hasta su Cónsul olvidó.

 

DERECHOS HUMANOS EN VERACRUZ

 

Los bajos del Palacio Municipal de Veracruz fueron tapizados con las fotos y nombres de los presuntos violadores, secuestradores y feminicidas.

Los ciudadanos de a pie, la población, los turistas, pudieron ver y conocer el estado de los derechos humanos para las mujeres.

Por un lado, caray, lista con fotos de los presuntos agresores y homicidas.

Y por el otro, resulta insólito y paradójico que una ONG, sin recursos para operar, lograra integrar esa lista, en tanto la Fiscalía General… ni sus luces.

Más cuando al frente despacha la primera mujer en la historia local como Fiscal y, además, nombrada por nueve años, los establecidos en la ley.

Ella fue elegida por Dedazo, unos dicen que por el secretario General de Gobierno y con el visto bueno del góber de la 4T.

Y por tanto, ella debe lealtad, lealtad ciega, a sus jefes inmediato y superior por encima de su obligación superior de garantizar el Estado de Derecho en la vida de la población, más, mucho más, de las mujeres en un Veracruz donde seis de cada diez personas son mujeres.

Así funciona el sistema político. Y estando bien con dios, el dios terrenal, allá que los ángeles y querubines (la población civil) se irrite, moleste, encorajine y enoje.

Las únicas personas a quienes la Fiscal debe gratitud, gratitud eterna, y les sirve con el acelerador puesto hasta el fondo es a “El uno y El Dos del Palacio” de Xalapa.

Podrán, entonces, las ONG seguir arando el surco de la procuración de justicia… que de nada o poco servirá como tampoco ha operado en los últimos tres años.

Antes, hacia el mes de septiembre del año 2019, la 4T inculpaba al Fiscal General, Jorge Wínckler Ortiz, de todos los males, fallas, errores, deficiencias.

Y de septiembre de 2019 a la fecha cuando hay nueva Fiscal, aquel discurso lleno de ira y cólera por la llamada ineficiencia e incompetencia del Fiscal fue archivado y ahora es puro incienso y lisonjas para la señora Verónica Hernández.

 

HISTÓRICA IMPUNIDAD

 

Algún historiador definirá que el sexenio de la 4T es el tiempo del feminicidio. Y también, el tiempo de la impunidad.

Tiempo del gobernador Luis Mier y Terán: “¡Mátalos en caliente!”, la orden porfirista para asesinar a los 9 jarochos sublevados a la reelección de Porfirio Díaz Mori.

Tiempo de Teodoro A. Dehesa: los trescientos obreros textiles asesinados en Río Blanco el 7 de enero de 1910.

Tiempo de Jorge Cerdán: los cuarenta mil agraristas asesinados en aquella enconada lucha agraria por el cacique y latifundista, Manuel Parra, con “La mano negra”.

Tiempo de Agustín Lagunes: “La Sonora Matancera”, el cartel de entonces.

Tiempo de Fernando Gutiérrez Barrios y Dante Delgado Rannauro: el fin de “La Sonora Matancera”.

Tiempo de Patricio Chirinos Calero: el aterrizaje de los carteles y cartelitos en Veracruz.

Tiempo de Javier Duarte: “Veracruz, el peor rincón del mundo para el gremio reporteril.

Tiempo de Miguel Ángel Yunes Linares: treinta funcionarios públicos de Javier Duarte encarcelados en el penal de Pacho Viejo.

Tiempo de Cuitláhuac García Jiménez: Veracruz, el reino (me dicho, el infierno) del feminicidio.

Entre otros.

Colectivos, ONG, “Las Brujas del Mar” podrán seguir con las exposiciones gráficas de los Feminicidas Prófugos… que ninguna autoridad los escuchará.

Y todos ellos se volverán incómodos e indeseables para el aparato gubernamental de la purificación moral.