Futuro 21, vino nuevo en botella vieja…

“Antes de construir una cuidad hay que formar ciudadanos…”

La democracia no es una dádiva, ni puede concederse; la democracia no puede ser sino una conquista popular; porque solo la democracia es susceptible de una absoluta libertad.

Las estructuras políticas buscan mantenerse a pesar de que son inoperantes para enfrentar los grandes problemas nacionales su obsolescencia solo reproduce y amplia los altos índices de corrupción, criminalidad e impunidad, la creciente desigualdad y la exclusión social, así como la pobreza y el deterioro del tejido social.

La política mal encauzadas y la corrupción siguen siendo un pesado lastre para el país, la falta de transparencia y ausencia de un modelo de administración pública que castigue el conflicto de intereses y tráfico de influencias, que erradique el clientelismo y la corporativización que exija la rendición de cuentas, contribuye a perpetuar el problema de la impunidad y corrupción

La exigencia popular actual pero véase no habrá democracia posible en medio de tanta desigualdad e injusticia social porque es y será la democracia participativa un complemento necesario y valioso de la democracia representativa en ese sentido ya no cabe la opacidad en el ejercicio del poder público, hoy la ciudadanía exige una nueva forma de entender y hacer política a fin de convertirla en un instrumento de la comunidad y sus aspiraciones

El continuismo político es el cáncer social de los pueblos, los cuales se han convertido en botín de mafias y cofradías de un reducido grupo que, bajo presión y amenazas tienen considerado como rehén al pueblo, al cual han gobernado y saqueando las arcas municipales. Cínicamente intentan volver a saquearlo aprovechándose de la ingenuidad ciudadana, cuyo masoquismo político en ocasiones los hace revalidar un escenario tan desigual, tan corrupto y tan injusto.

En política municipal un pueblo que no ve de frente al porvenir y no forja cabalmente a sus hombres del mañana es un pueblo que no tiene asegurado su futuro ni su soberanía, ni su libertad social y ni política, ya que quien se empeña en bañar a un puerco, pierde jabón y tiempo. Véase amárelos de la dirigencia estatal jarocha PRD, en plan desesperado recorrían el Estado tratando de re afiliar una militancia que ya no cree ni en la paz de los sepulcros, y si en el derrumbe estrepitoso que sufrió el PRD, que lo tiene al borde del precipicio, hoy los eternos conflictos perredistas parecen exacerbarse con vistas a la urgencia de establecer tardíamente líneas centrales de estrategias para años venideros.

¡Uf uf uf! después del niño ahogado a tapar el pozo, y más terrible con la clase de fichas con las que buscan a la desesperada supuestas alianzas, burlándose de la escasa militancia quienes no permiten la inclusión de perversos disque nuevos aliados.

Sabemos que el PRD no nació de un proyecto socialista, ni siquiera como uno de izquierda, pues careció de los valores que las izquierdas siempre habían defendido, hoy la situación del PRD es más que complicada, su derrumbe es más que inminente, su crisis política no se puede ocultar lo mismo que la fragilidad de su unidad orgánica y la vulnerabilidad de sus alianzas. Y que por conveniencia cupular se conformaron en una visión maniquea, concepto mismo de la simulación democrática heredada de sus disque adversarios políticos y aceptada convenencieramente más de esos mismos. Ahora con Futuro 21, desde el centro la cúpula del ex PRD dispone y en provincia el ‘chiquitaje’ amarillo hace que afilia y compone.