Mié. Jul 8th, 2026

Ciudad de México. — El Gobierno federal y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) se alistan para presentar el próximo 20 de noviembre la iniciativa que propone reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, uno de los cambios más relevantes en materia laboral de los últimos años.

Tras anunciar el impulso a esta reforma, la STPS organizó diversos foros técnicos con especialistas, representantes empresariales, sindicatos, trabajadores y organismos internacionales, con el objetivo de reunir elementos que respalden la propuesta. Estos encuentros permitieron integrar información y argumentos que sustentan la posible reducción y su eventual aplicación gradual.

La iniciativa forma parte del compromiso número 60 del actual gobierno y deriva de un proceso participativo desarrollado en los últimos meses. Legisladores han señalado que será presentada ante la Cámara de Diputados, donde comenzará su análisis formal con la intención de que el debate avance de manera ordenada y concluya antes de terminar 2025.

Paralelamente, colectivos y organizaciones que apoyan la medida, como el Frente por las 40 Horas, han manifestado inconformidad por los retrasos en la discusión legislativa, cuestionando por qué una reforma que impacta directamente en el bienestar de millones de trabajadores no ha sido priorizada.

A pesar de que la 4T mantiene mayoría en el Congreso, la aprobación no está garantizada. La diputada Patricia Mercado, secretaria de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, afirmó que ya existen bases suficientes para iniciar el debate, en el que uno de los temas centrales será definir el método y los tiempos de implementación.

Entre las alternativas se contempla un esquema gradual de dos años, propuesto por Movimiento Ciudadano, aunque será el Congreso quien determine la ruta final. Los antecedentes de esta reforma se remontan a las mesas técnicas instaladas el 1 de mayo de 2025, donde la STPS planteó que la reducción podría aplicarse progresivamente hasta alcanzar el límite de 40 horas a más tardar en enero de 2030. Esta gradualidad permitiría a los centros de trabajo ajustar procesos, horarios y plantillas sin afectar su operación.

Autoridades laborales han reiterado que la reforma se construye a partir del diálogo entre empleadores, sindicatos y especialistas, con el fin de lograr un cambio sostenible que fortalezca el bienestar de los trabajadores sin comprometer la productividad.

Si se mantiene el calendario previsto, la STPS presentará oficialmente la iniciativa el 20 de noviembre, dando inicio a un proceso legislativo que podría marcar una de las transformaciones laborales más importantes del país.