Ciudad de México. — El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, afirmó este miércoles que el Cártel de Sinaloa no ha sido desmantelado por completo, pese a la captura de varios de sus líderes, entre ellos Ismael «El Mayo» Zambada, actualmente detenido en Estados Unidos.
“No, no puede estar terminado el cártel porque hay varias cabezas de esto que fue en su momento el Cártel de Sinaloa. Todavía hay células y líderes importantes que tienen que ser detenidos (…) están mermadas ciertas facciones del cártel”, señaló Harfuch durante la conferencia matutina presidencial.
Las declaraciones del funcionario surgen después de que autoridades estadounidenses calificaran al cártel como “decapitado” tras una serie de detenciones clave. Entre ellas destaca la de Zambada, arrestado en julio del año pasado en el aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México, cuando viajaba en una avioneta junto a Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Según testimonio de Zambada, habría sido traicionado por Guzmán López, quien lo entregó a las autoridades estadounidenses.
Durante su juicio en Nueva York, “El Mayo” se declaró culpable de dos cargos de narcotráfico y confesó haber liderado el cártel de manera ininterrumpida desde 1989 hasta enero de 2024. En su declaración, reveló haber sobornado a funcionarios, militares y políticos mexicanos durante más de cinco décadas, como parte de una estrategia para proteger las operaciones del grupo criminal.
En respuesta, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que las acusaciones de Zambada deben ser investigadas, aunque matizó que cualquier declaración del narcotraficante debe ser respaldada con pruebas.
“Por supuesto estamos en contra de cualquier soborno o acto de corrupción que tenga que ver particularmente con el tema de seguridad, entonces cualquier investigación es buena”, declaró la mandataria.
Zambada enfrenta un total de 17 cargos, incluidos homicidio, secuestro, lavado de dinero y conspiración criminal bajo la Ley RICO (Ley de Organizaciones Corruptas e Influenciadas por el Crimen Organizado). Su cooperación con las autoridades estadounidenses podría derivar en beneficios carcelarios como parte de un posible acuerdo judicial.

