Historia de una ruptura

La alianza PAN, PRD y PRI estaba cuajada. “Viento en popa” diría el clásico. Todos, optimistas, juntos, luego de que el CEN del trío de partidos había anunciado el bloque opositor. En la mesa, el doctor Joaquín Guzmán Avilés, PAN, el más alto de estatura. Sergio Cadena, PRD, el más bajito. Marlon Ramírez, PRI, intermedio.

Entonces, los diminutos Cadena y Marlon quisieron “hacha, calabaza y miel” quedándose con todo, como en el tiempo ilustre del priismo con su frasecita de “La cargada” y “De todas, todas”.

Y Guzmán Avilés respingó.

Estaban en el restaurante del hotel “Gama” y el trío, muy ceremoniosos, tomando café…, para así negociar, sin, claro, leer los asientos en la taza por si alguna gitana de Rinconada aparecía por ahí.

Cadena, un hombre de mecha corta y explosivo, y Marlon, un hombre influenciable que por varios cachetes tiene presiones (Jorge Carvallo Delfín, Miguel Ángel Yunes Linares y Fernando Kuri), quedaron sobresaltados ante el manotazo del presidente del CDE del PAN.

Para entonces, en la mesa del diálogo, PRD y PRI habían puestos sus cartas, entre otras, las siguientes:

Uno. En San Sandrés Tuxtla, la diputación federal, para el PRD. Y local, para el PRI. Y la presidencia municipal, para el PRI.

“No pueden llevarse todo” les dijo Guzmán Avilés.

Dos. En Córdoba, PRD y PRI querían la alcaldía, cuando, caray, ahí gobierna el PAN.

“El chapito” les reviró así: “¿Por qué mejor se quedan con Poza Rica y Coatzacoalcos, donde gobierna MORENA?

Tres. La diputación local de Tuxpan para PRI y PRD y también la diputación local de Misantla, y en donde de igual manera gobierna el PAN.

Dijo Guzmán Avilés: “Quedamos que en los municipios y distritos donde cada quien gobierna, se respetarán las posiciones. Quieren todo a favor de ustedes”.

Cuatro. PRD y PRI también pidieron la alcaldía de Orizaba. Y las diputaciones locales de Veracruz y Boca del Río.

En el lado panista, les reclamaron. “ustedes quieren todo, pero sin dar nada”.

Cinco. Para Xalapa, Cadena y Marlon pidieron todo. La alcaldía. Y la diputación local y federal.

Seis. Y cuando llegaron a Emilio Zapata, de nueva forma la presidencia municipal para ellos, PRD y PRI.

El tricolor y sol azteca fueron exigiendo municipios imposibles. Imposibles, porque, entre otras cositas, allí gobierna el PAN.

Fue cuando Guzmán Avilés asestó manotazo: “¡No pueden llevarse todo! Si así es la jugada, entonces, vamos juntos para las diputaciones locales y solos para las presidencias municipales”.

Marlon Ramírez también asestó manotazo: “¡No, no, no! ¡Vamos solos… pero en todo!”.

Sergio Cadena se unió al coro del priista: “¡Vamos solos en todo!”.

Guzmán Avilés levantó de la mesa y se fue. Lo siguieron sus operadores políticos, Víctor Serralde, Germán Yescas, Enrique Cambranis y Julen Rementería.

En la mesa quedaron los priistas Marlon Ramírez, Fernando Kuri y Joel Arcos.

En el otro lado, los perredistas, Sergio Cadena, Jesús Velázquez y el secretario General del CDE.

Fue el día cuando la alianza quedó descarrilada y abortada. La luna de miel partidista, hecha trizas, taco y polvo.

Eran las 4 de la tarde en el hotel Gama del sábado 9 de enero y los cafés ya estaban fríos y en segunda ronda.

Y EL AMOR TURBULENTO VOLVIÓ…

Al día siguiente, Sergio Cadena y Marlon Ramírez lanzaron boletín. Juntos. Unidos. Aliados. Yuxtapuestos.

Y, entre otras cositas, le dieron la vuelta a los hechos como niños berrinchudos:

Una. El PAN es muy avilón y quiere todo.

Dos. Joaquín Guzmán Avilés es un político soberbio que no conoce la humildad ni tampoco la generosidad.

En su búnker azul, Guzmán Avilés confió a uno de los suyos:

“No entraré en guerra de descalificaciones. En mí hay prudencia. Y experiencia. Tres veces he sido alcalde y tres diputados locales”.

Más tarde expediría boletín diciendo en un acto de humildad y buscando la reconciliación que “la mano estaba tendida” para rastrear puntos de coincidencias.

Y en el comunicado avisaba que abriría una Mesa del Diálogo “en el lugar acostumbrado”, el hotel Gama, con unos representantes.

Allí se sentarían por el PAN, Víctor Serralde y Rubén Hernández.

Por el PRD, Jesús Velázquez y el secretario General del CDE.

Y por el PRI, Fernando Kuri.

Entre todos, y luego de darse abracitos y cariñitos, acordaron sentar en la mesa a su trío de líderes.

El reencuentro, pues, de Guzmán Avilés, Sergio Cadena y Marlon Ramírez.

“Así son los matrimonios” diría el dirigente panista.

Y la alianza volvió a caminar.

Por lo pronto, está pendiente el reparto de las presidencias municipales, la parte más polvorienta. Mejor dicho, cien por ciento huracanada y contrariada.

En tanto, repartidas quedaron algunas diputaciones locales. Por ejemplo:

Para el PRI, Coatzacoalcos, Cosoleacaque, Acayucan y Emiliano Zapata.

PRD, Santiago Tuxtla y Camerino Z. Mendoza.

PAN, Veracruz, Boca del Río, Cosamaloapan, Córdoba y Tantoyuca.

El martes 12, hacia las 5pm, el trío de líderes aliancistas fue invitado a tomar un cafecito en la Ciudad de México con el dirigente nacional del PAN, Marko Cortés.

Todo, y primero, porque en el PAN hay una aduana nacional para avalar y sellar los pactos y acuerdos.

Y segundo, porque la otra aduana es de la militancia, al revés de otros partidos donde las designaciones son por el poderoso “Señor Don Dedo”.

POSDATITA: Un militante dijo a Guzmán Avilés:

—Jefe, lo señalan de que usted quiso quebrar la alianza porque tiene pacto con Cuitláhuac García.

Dijo el hombre fuerte de Tantoyuca:

—Ninguna relación… si la he pasado madreándolos.

—¿Pero contestamos?

—Yo no litigo en los medios.

Desertoras priistas

  • Que están en MORENA
  • Elmo y Michelle Servín

ESCALERAS: Michelle Servín y Elizabeth Morales han sido priistas. Morales, por ejemplo, ha vivido “la plenitud del pinche poder”. Diputada federal y presidenta municipal de Xalapa. Ahora, transfiguradas, tocadas por “la mano de Dios”, está en MORENA, dice, aun cuando evidenciada por la Comisión de Elecciones del partido de López Obrador.

En todo caso, del centro ideológico a la izquierda, ¡vaya viraje de más de 180 grados!

De acuerdo con las versiones, las amigas indestructibles buscan el siguiente cargo popular. De hecho y derecho, ya se fueron del PRI. Michelle, que para diputada local. Elizabeth, que para diputada federal otra vez y que, bueno, de seguro muy buenos recuerdos, aventuras, relaciones y servicio a la patria habrá dejado en la primera travesía.

PASAMANOS: Nada raro ni extraño. López Obrador, por ejemplo, fue líder priista en Tabasco y dirigente nacional del PRD. Luego, fundador de MORENA.

Manuel Bartlett Díaz, director de la CFE, fue el secretario de Gobernación con el priista Miguel de la Madrid y que hiciera “caer el sistema” para el fraude electoral a Cuauhtémoc Cárdenas y el beneficio a Carlos Salinas.

El senador Ricardo Monreal fue priista y ahora coordinador de la bancada de MORENA en el Congreso de la Unión sueña con la candidatura presidencial en el año 2024, igual que el otro ex priista, Marcelo Ebrard Casaubón, secretario de Relaciones Exteriores.

CORREDORES: Con todo, resulta indicativa la conversión de Michelle y Elizabeth.

Primero, porque en el tricolor fueron todo lo que se pudo.

Segundo, porque ahora cuando el tricolor quedó en tercer lugar en la última elección, 2018, igual que los ratoncitos tirándose del barco cuando se está hundiendo reproducen el fenómeno sociológico.

BALCONES: Tan mal está el PRI que, por ejemplo, necesitó aliarse con el PAN y el PRD, pues de lo contrario, “veinte y las malas” como dice el profeta del barrio que serían derrotados en las urnas..

La versión inverosímil de que el presidente del CDE del PRI ruega a su homólogo del PAN, Joaquín Guzmán Avilés, que porfis, le dé chancecito de una diputación para alardear ante la militancia.

El barco hundido, Michelle y Elizabeth reaparecieron, dicen ellas, en la cancha de MORENA.

Se ignora si será cierto, pero así al menos se mostraron en un desayuno con unas cincuenta mujeres en Xalapa.

PASILLOS: Las tribus priistas desconocen los caminos iluminados que abrieron las puertas de MORENA a la exalcaldesa y exsíndica de Xalapa.

Unos dicen que habría sido la senadora Beatriz Paredes Rangel, pero ella continúa firme, inalterable, en el tricolor.

Además, sabrá el chamán si el trío conserva la relación amical de entonces, cuando estaban en el trono imperial y faraónico.

El caso es que mientras pudiera rastrearse la pista, ellos festinan en el palenque público nueva ideología.

VENTANAS: Muchas figuras priistas se están yendo. Mejor dicho, migraron desde cuando Miguel Ángel Yunes Linares ganara la gubernatura, entre ellos, las hermanas Regina y Fabiola Vázquez Saut, quienes del PRI pasaron al PAN y ahora están en MORENA, incluso, con cargo público en Puebla.

Fue el caso de Ivonne Ortega, ex gobernadora y ex diputada federal y ex alcaldesa de Yucatán, ahora militante del Movimiento Ciudadano.

Incluso, y desde hace ratito, oliendo los vientos huracanados, el hijo de Fidel Herrera Beltrán, Javier Herrera Borunda, en la cancha del PVEM.

Ni hablar, “muchas cornadas da el hambre” y todos ellos buscando seguir encaramados en la cresta del poder, pues “vivir fuera del presupuesto es vivir en el error”. Y el día cuando quedó fuera… se quitó la vida.