La tarde del domingo 20 de abril, alrededor de las 5:00 p.m., un voraz incendio destruyó por completo dos viviendas en la calle Cuatro Ciénegas del barrio Campeche, en el municipio de San Andrés Tuxtla. El siniestro fue tan intenso que se necesitó cerca de una hora y miles de litros de agua para sofocar el fuego por completo.
El incendio comenzó en una vivienda construida con madera y láminas, propiedad de los señores Guillermo Salazar Pelayo y Antonia Temich Velazco, donde almacenaban diversos objetos como un molino de nixtamal, refrigeradores, camas y otros aparatos domésticos.
Las llamas rápidamente se extendieron, alcanzando más de tres metros de altura. El humo era visible desde distintos puntos de la ciudad. Ante la emergencia, numerosos vecinos se organizaron espontáneamente para ayudar, utilizando cubetas, mangueras y hasta máquinas de presión de agua. Algunos incluso subieron a los techos para combatir directamente el fuego y evitar que se propagara aún más.
En cuestión de minutos, el fuego alcanzó la vivienda contigua, donde vivían otros familiares del matrimonio afectado, incluidos dos de sus nietos que, afortunadamente, no se encontraban en casa al momento del incendio.
La preocupación creció entre los presentes al saberse que en la parte trasera de las casas había dos tanques de gas que no podían ser retirados debido al calor extremo. Sin embargo, gracias a la acción valiente de algunos vecinos desde los techos, se logró proteger los cilindros evitando una posible tragedia mayor.
Al llegar al lugar, los bomberos municipales iniciaron de inmediato las labores de contención. No obstante, la gran cantidad de madera y objetos inflamables dificultaron su labor, por lo que solicitaron el apoyo de un camión cisterna para continuar con el enfriamiento del área.
El ex capitán de bomberos, Ulises Ponce Tenorio, también se unió a los esfuerzos, lanzando cubetas de agua desde una casa de dos pisos. La segunda vivienda afectada estaba cerrada con llave, lo que retrasó las acciones, pero finalmente un familiar logró abrirla y encontró que el fuego ya había consumido ropa, muebles, electrodomésticos y muchas pertenencias personales.
Las labores concluyeron alrededor de las 6:00 p.m., y fue entonces cuando se pudo dimensionar la magnitud del daño. Dos familias lo perdieron prácticamente todo.
Ante esta situación, se hace un llamado a la comunidad para brindar apoyo, ya sea con artículos de primera necesidad o donativos económicos. Para quienes deseen colaborar, pueden comunicarse con la señora Elda Salazar al 294 146 7223 o hacer aportaciones a la tarjeta Coppel número 4169 1608 5422 5019.

