Ciudad del Vaticano, 7 de mayo de 2025 – En un acto cargado de simbolismo y solemnidad, las puertas de la Capilla Sixtina han sido oficialmente cerradas este martes, marcando el inicio del Cónclave, el proceso secreto mediante el cual los cardenales de la Iglesia Católica elegirán al nuevo Papa.
Tras la tradicional proclamación “Extra omnes” («Todos fuera»), se dio paso a la clausura del recinto, dejando dentro únicamente a los cardenales electores, todos menores de 80 años, quienes tienen la responsabilidad de designar al sucesor del Papa emérito, cuya renuncia (o fallecimiento, dependiendo del contexto actual) dejó vacante la Sede Apostólica.
El Cónclave, celebrado en el Vaticano, se desarrolla bajo estrictas medidas de seguridad y aislamiento. Durante este proceso, los cardenales votarán hasta alcanzar una mayoría de dos tercios necesaria para la elección del nuevo pontífice. Las votaciones se celebran en sesiones matutinas y vespertinas, con la tradicional fumata blanca indicando que se ha alcanzado el consenso.
Mientras tanto, millones de fieles alrededor del mundo siguen atentos el desarrollo de este acontecimiento histórico, que definirá el liderazgo espiritual de más de mil millones de católicos.
El nombre del nuevo Papa, así como su elección, será anunciado desde el balcón central de la Basílica de San Pedro, con la icónica frase: “Habemus Papam”.

