Este miércoles, Ucrania y Rusia llevaron a cabo un intercambio de 175 prisioneros de guerra por cada bando, como parte de un acuerdo previamente pactado, que el presidente ruso, Vladímir Putin, había anunciado tras una conversación telefónica con su homólogo estadounidense, Donald Trump. Además, Moscú entregó a 22 prisioneros ucranianos gravemente heridos que necesitaban atención médica urgente, según el Ministerio de Defensa ruso.
En el ámbito diplomático, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, expresaron su esperanza de que la llamada telefónica entre Putin y Trump sirviera como un paso hacia la paz en Ucrania. Las conversaciones entre ambos países continúan, y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien se encuentra en Finlandia, anunció que también mantendría una conversación con Trump. Zelenski reiteró que Ucrania no reconocerá como parte de Rusia ningún territorio ocupado, incluyendo la península de Crimea, anexada por Moscú en 2014, calificando este asunto como una «línea roja».

