Israel ha bloqueado esta semana las partidas de harina y ayuda alimentaria para la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) en Gaza, llegadas al puerto de la ciudad israelí de Ashdod (al norte de la Franja), mientras la población de la Franja sigue al borde de la hambruna y en crisis humanitaria.
«Decidí no transferir los envíos de harina destinados a la UNRWA en Gaza y, en coordinación con el primer ministro, examinar otro mecanismo de distribución para que no termine en manos de Hamás», anunció esta semana en la red social X el ministro de Finanzas, el ultraderechista Bezalel Smotrich.
A fines de enero, Israel acusó a una decena de miembros de la UNRWA de participar presuntamente en los ataques de Hamás contra territorio israelí del 7 de octubre, que se saldaron con mil 200 muertos e hizo estallar la guerra. En el Parlamento también se está preparando un proyecto de ley que vetaría las actividades de UNRWA en Jerusalén Este ocupado.
«Ahora el mundo sabe que la UNRWA es una parte central de la maquinaria de guerra de los terroristas nazis de Hamás», dijo Smotrich, que aseguró que «existe un consenso total» en el gobierno israelí «sobre la necesidad de evitar que la ayuda llegue a Hamás».

