Mié. Jun 3rd, 2026

¡Se soltaron los demonios!
San Carlos, hizo el milagro
¡Ex alcaldes, quieren más!

El principio más profundo del carácter humano, es el anhelo de ser respetado y apreciado por sus buenas acciones. En nuestra época actual la sociedad está cansada de los sectaritas que en materia de política bloquean la solidaridad ciudadana y prefiere que en ese ámbito incursionen hombre sin presente tramposo, ni pasado corrupto, ni divos con pretensiones de favoritos. Sólo hombres y mujeres bien intencionados con respeto ganado por sus acciones y atributos y con arraigo honrado en su tierra.

Aun lado quedan políticos torpes, frívolos con mentalidad mercantilistas, que no ven los árboles ni conocen el bosque. Hoy en día ya no es posible que la política se conduzca a base de anécdotas y chismes.

¡Se soltaron los demonios! Pronto habrá cambios en el Gabinete Estatal y de pronto les agarró la temblorina a ciertos gazapos cuya soberbia se vendrá por los ‘solanos’ y es que se marearon con el cargo y se creyeron que la Virgen les hablaba; pisotearon a mucha gente, le fallaron a quien gobierna en Veracruz como dizque operadores políticos en las pasadas elecciones del 1 de Julio, y la gran mayoría de los candidatos por el PRI ganaron sí, pero muy raspadito, de aterrice con lo que demostraron su nulidad para el cargo. Eso les pasa por dejar buey en medio del arrozal.

Pero vaya demostración les dieron los que sí trabajaron. Los Ecologistas Verdes, por cuyos votos pudieron pasar de panzazo los candidatos del PRI, y vaya que menospreciaban la labor que venían realizando los Verdes al grado de marginarles, pues los gazapos priistas creían ya tenerlas todas consigo, pero dicen por ahí, “Quien obra mal, se le pudre el ziziriki”, cosas más cierta caballero. Vaya con estos pedernales, se creyeron gallos con plumas de pollo.

Mire usted, lo que pasa ahora en la Región de Los Tuxtlas, dejando aun lado la arrogancia doña Marina Garay Cabada reconocerá por donde le llegó el triunfo ‘rapadin’, pero triunfó al fin y llegará a estrenar curul en San Lázaro y sin pensarlo mucho debe mandar a realizar una misa a San Carlos, santo patrono de los biólogos nanciyagos que mucho tuvo que ver y su flamante grupo de Verdes operadores se partieron el alma para que esos votos le dieran el rebase y alcanzar el tan ansiado triunfo electoral político. De otra forma, nomás no hubiese llegado a San Lázaro; San Carlos tiene su santuario de adoración en la selva de Nanciyaga, hasta donde realizan peregrinaciones de adoración quienes han recibido favores-políticos de su parte.

Vaya santo milagroso, dicen que en su santuario llegan connotados políticos por cuya fe en el santo han llegado alto y quieren más. Bueno como decía otro santo, hasta no ver no creer; primero que le haga el milagro al actual síndico único de Catemaco, Rodríguez Mouriño de dejarlo por tiempo indefinido en el cargo, cargo que ostentaba la suplente de la ahora casi diputada federal por Los Tuxtlas, doña Tere Moreno quien con su grupo, ya le andan moviendo el tapete, para sacarlo ya que así como muy amigos no lo son; se hablan pero no se tragan. Dicen que por lo cuatrapeado que esta este asunto, es la Legislatura la que tiene la última palabra y mientras unos hacen pucheros, otros tragan topotes. Aunque en política las cosas que ambicionamos como los cargos son transitorios en cualquier momento s nos pueden ir; debemos estar preparados para ello, porque no es posible enseñar el cobre sin transmitir un criterio político, recordando que la ira provoca que se hagan cosas estúpidas, ya que nunca ha resultado el jugar con el príncipe, sí los negocios los hace con el rey.

En Topotilandia con la marea alta, ciertas naves políticas emergen. No se trata de hacerle al pitoniso, sino caminar sobre experiencias dadas. En este mágico municipio conocemos personas que dentro del abrigo de su personalidad poseen valores que bien aplicados podrán hacerlos llegar al éxito; son bien intencionados políticamente que podrán hacer mucho por Topotilandia como alcaldes municipales.

Sin embargo, con todo ese potencial llevan una vida limitada, carente de motivación política y llena de monotonía y en favor del pueblo actúan como limoneros emocionales que les hace culpar a los demás de sus desaciertos. Por estos carentes, el continuismo que representa fracaso para los pueblo a imperado en esa noble tierra, donde ex alcaldes mañosipales ya han empezado a sobrevolar el destino político y económico de Topotilandia.

Ambiciones e intereses que la amenazan como aves de rápida, descuartizar la presa su mezquina ambición los hace venir por una tajada más del pastel, sin importar de proveer el bienestar a los catemaqueños, donde resulta caso insólito de la ironía y el absurdo que sean los propios catemaqueños lo permitan y ya después anden quejándose de su actitud masoquista, lo que le queda claro a esos pillos continuistas “que a pueblo jodido; acabar con él”

Andan mal los tiempos políticos en la tierra de la magia, hechizo y encanto natural que ciertos repitidores no saben cuál va tras cual: Sergio Cadena Martínez va de fracaso en fracaso, a pesar de contar con orejas que laboran en el interior de la casa del pueblo andan manipulando a cierta gente “buscachambas” para que ladren al árbol equivocado, su ambición lo hace creer que la mayoría de los Catemaxcas después que los defraudó en dos trienios van a volver a confían en él; arde en su interior sin medirle el agua a los moguilles, y cuando sabe que ya no está el horno para bollos por su conflictiva actitud nada va lograr, aun no han resanado añejas heridas, ciertos dolos populares, sólo que en política algunos son como perros de rancho, si hay pleito se sueltan, y si hay fiesta, permanecen amarrados.

Cadena Martínez, éste diabólico chaparral se hay dedicado a manipular a quienes busca le sirvan par armar ruido, hace escandalo. Aunque por su ignorancia salgan trasquilados, ya que quien los ‘titiritió’ no da la cara, sólo los utiliza de fea forma.

Se dice que Tomás Montoya viene por su cuatrienio, después que en dos trienios impuesto le hincó el diente a sus paisanos. Habría que ver, pues aunque ande regalando láminas, despensas, y uno que  otro suvenir con tal de ganar adeptos y que viese impuesto nuevamente por el PRI, ya los catemaqueños no se tragan su chocholeo accionar y recordemos que ahorita el PRI en casi todo el Estado y en el país no las trae todas consigo; se le pueden aparecer las gaviotas, pichos, canates, patos, tingoliches, gazapos en tiempos de veda.

Y, en la figura del ráscale y temible ‘Cachetón’ Jorge González Azamar, que sigue empecinado eso sí, con un gran grupo de seguidores, que si viene Sergio “el terco” Cadena Martínez o impuesto tomachile, les va dar cerrada pelea por la alcaldía mañosipal por la que desde hace un buen tiempo anda trabajando. Si tuviese algún ‘impedimento político’, pues ya tiene gallo al cual reforzará con su gente y ahí lo ven por todo el municipio haciendo labor con la paisanada el cuatrienio de la ambición los está inundando y los hay quienes cuestionan con el viejo PRI y por debajo del puente Canseco no rompen con él, y en apariencia no es de su gozo.

Allá, en lo alto de Macuiltepec se oye fuerte rumor que otro repetidor anda en pos de la casa del pueblo, ‘Chavín’ Moreno Guerrero, quien se hace notar en eventos políticos y cualquier festejo donde existe reunión popular saludando a medio mundo. Claro que lo recuerda la paisanada, de una forma u otra.

Por otro lado, donde las garzas hacen su nido le está lloviendo sobre mojado al ex síndico y ex presidente de la Asociación Ganadera Local de Topotilandia, don Sergio Guzmán Coubert, en ambos lados hizo las cuentas públicas alegres. Diríase muy alegres, contando el efectivo a su favor y dejando las arcas públicas y ganaderas vacías y en ambos lados tiene demandas, por lo que se ha vuelto escudirrizo aquel muchachón nativo de la colonia La Palma, y que hoy luce como nuevo rico, bueno eso dicen de quien en sus tiempos mozos laboró con maya y sus primeros tenían PAN, se los ‘pompó’ un morenazo puñal, dizque por ciertos favores carnales; tenis que por nuevos al llegar al rancho se los quitaba para no enlodarlos y caminaba descalzo.