Vie. Abr 19th, 2024

La diabetes es uno de los problemas sanitarios que más rápido crecen en todo el mundo. En la actualidad se estima que algo más de 500 millones de personas padecen diabetes pero las previsiones apuntan a que esta cifra podría estar cerca de los 800 millones para el año 2045. Aun así, no todos pueden disponer de una fuente de insulina que resulte asequible y segura, y por eso es resulta tan importante descubrir nuevos métodos que abastezcan esta creciente necesidad, sobre todo para países y regiones con sistemas sanitarios insuficientes.

Es aquí donde entra en escena nuestra protagonista: una humilde bovina marrón de Brasil que se ha convertido en la primera vaca capaz de producir insulina humana en su leche. Es todo un avance científico, liderado por un equipo de investigadores pertenecientes a las Universidades de Illinois (EEUU) y Sao Paulo (Brasil), que se ha publicado esta semana en el Biotechnology Journal bajo el título de “Producción de proinsulina humana en la leche de ganado transgénico”.

En la última década las técnicas genéticas han avanzado de manera sorprendente y han permitido que los científicos puedan insertar un determinado segmento de ADN humano que codifica la proinsulina (la proteína precursora de la forma activa de la insulina) en las células de diez embriones de vaca. Posteriormente fueron implantados en el útero de vacas normales en Brasil… y de esta manera nació un ternero transgénico. “Hasta hace poco, solíamos introducir el ADN y esperar que se expresara donde queríamos”, explica Matt Wheeler, profesor en la Universidad de Illinois y autor principal del estudio. “Pero hoy en día podemos ser mucho más estratégicos y específicos. Utilizar un segmento específico del tejido mamario significa que no hay insulina humana circulando en la sangre de la vaca ni en otros tejidos y además aprovechamos la capacidad de la glándula mamaria para producir grandes cantidades de proteínas”.

Fue entonces cuando se toparon con la primera gran sorpresa del proyecto…

El objetivo de los investigadores era producir proinsulina para luego purificarla hasta convertirla en insulina… pero la vaca básicamente la procesó ella misma y produce una proporción aproximada de tres a uno de insulina biológicamente activa por proinsulina. “La glándula mamaria es algo maravilloso y mágico”, exclamó Wheeler al analizar los resultados.

La segunda sorpresa positiva fue la cantidad obtenida. Para entender el importante avance que este estudio podría suponer, primero debemos saber que cada dosis de insulina que se administra equivale a 0,0347 miligramos, esta sería la “unidad típica”. La vaca genéticamente editada produjo aproximadamente un gramo de insulina por litro… “y un gramo equivale a unas 28.818 unidades de insulina”, indica Wheeler. “Esto solo en un litro, imagine una vaca holstein que puede producir 50 litros de leche por día… hagan ustedes los cálculos”

La pregunta lógica ahora sería si este método se puede llevar a cabo de manera extensiva y la respuesta es afirmativa. De hecho los autores creen que no sería nada difícil. “Con respecto a la producción masiva de insulina en la leche, se necesitarían instalaciones especializadas y de alto estado de salud para el ganado, pero esto no es nada que nuestra industria láctea no pueda conseguir”. Además, quizá junto a estas instalaciones, necesitaríamos un sistema eficiente para recolectar y purificar productos de insulina, así como la aprobación de la FDA, antes de que las vacas transgénicas pudieran suministrar insulina a los diabéticos del mundo.