POR ARMANDO RAMÍREZ RODRÍGUEZ.
Capítulo 13.
Las insignes obras maestras de Miguel Ángel, El esclavo rebelde y El esclavo moribundo, son unas imponentes esculturas de mármol blanco creadas en 1513 por el escultor renacentista. También se encuentra La Venus de Milo, obra creada en mármol que ha sido catalogada como la figura más famosa de la historia del arte. Por muchos años fue un misterio su procedencia, actualmente se piensa fue esculpida en el siglo II a. C. Esta esplendorosa obra forma parte de la compilación de la antigua Grecia.
El museo enumera magnificas exposiciones de las primeras civilizaciones de la humanidad. Acerca del imperio babilónico, se encuentra La estela de Hammurabi, un monolito donde están redactadas y unificadas la lengua, religión y leyes del imperio. Fue mandado hacer por el Rey Hammurabi con el fin de complacer a los dioses ya que eran estos quienes las dictaban. De la civilización egipcia se encuentra La estatuilla de escriba sentado, una de las figuras mejor conservadas y más significativas del antiguo Egipto; fue esculpida entre los años 2480 y 2350 a.C. Representa a sus faraones con enormes ojos e incrustaciones de piedras duras, con córnea de cuarzo, iris de cristal de roca y pupila de ébano. El museo cuenta con grandes colecciones de esculturas, artes decorativas y pictóricas. Representando así la historia de la humanidad en la expresión artística.
Después de caminar por el gran museo nos encontrábamos agotados, aunque bastantes satisfechos por haber conocido tantas obras que veíamos en los libros, representando un pasado lejano e intangible, y hoy habíamos tenido la oportunidad de presenciarlas maravillados por los colores y las formas de aquel pasado artístico. Así nos dirigimos hacia la Plaza Italia, donde tomamos la línea siete del metro a Tolbiac para llegar a nuestro hotel a descansar.
Al otro día fuimos a La Plaza del Trocadero, se localiza entre la desembocadura de varias de las principales avenidas de París. En la plaza existen elementos interesantes como estatuas donde cada una cuenta una parte de la historia del país. También se encentra en el centro La fuente de Varsovia, una sucesión de cascadas donde se aprecia al fondo la emblemática Torre Eiffel. La cual fue erigida por la exposición universal en 1889, y es actualmente el emblema de París.
De los grandes compositores franceses fue Rouget de Lisle, creador del himno nacional de Francia, La Marsellesa. Himno que fue adjudicado a la nación desde el año 1795, y cuya perfecta armonía en la letra y la música nos hace reflexionar sobre la imaginación y destreza del autor. Visitamos también Notre Dame, la catedral de estilo gótico más famosa del país. Su edificación comenzó en el año 1163, y ha sido testigo mudo de grandes aconteceres históricos como la coronación de Napoleón I por el Papa Pio VII. Ahí también permanecen los fragmentos de la Verdadera Cruz, la corona de espinas y el clavo sacro. La catedral está en un lugar privilegiado rodeado por las aguas del rio Sena.
Conocimos la pinacoteca Orsay, dedicada a las artes plásticas de los siglos XIX y XX, cuenta aproximadamente 400 obras albergando pinturas realistas, impresionistas, postmodernistas, académicas y decorativas. Vimos las obras de Renoir, Pizarro y el delicado impresionismo de Monet con los colores difuminados del sol naciente.
Posteriormente nos dirigimos a Versalles, que se encuentra a 20 kilómetros de París. Este majestuoso palacio se construyó en 1623 como un pequeño palacio. Con el transcurso de los reinados se fue ampliando el edificio y los jardines; llegando a contar con 800 hectáreas. Es impresionante la galería de los espejos, el jardín de la fuente de Apolo tirado por cuatro caballos que surgen a través del agua, mientras los tritones soplan con sus conchillas la llegada de Apolo. Después de la revolución francesa no ha vuelto a ser residencia real, pero hoy es considerada el símbolo de la grandeza de Francia.
Regresamos al hotel, y rápidamente nos bajamos a comprar alimentos para cenar vino acompañado de jamón, papas y pan. Terminando el aperitivo nos fuimos a la estación de Lyon para preparar nuestra salida hacía Milán. Salíamos a las 22.20hs y traíamos el cansancio acumulado del día que fue recompensado con tener una litera privada en el tren, lo que hizo el viaje más confortable. Al llegar a Milán estaba lloviendo, por lo que nos refugiamos en un Burger King y aprovechamos a desayunar, aún recuerdo los precios, dos hamburguesas, dos esquimos y dos cafés por 14900 liras.

