Mar. Jun 9th, 2026

POR ARMANDO RAMÍREZ RODRÍGUEZ.

Capítulo 19.

En nuestra primera mañana en Lisboa, Palmita y Freya no perdieron la oportunidad de conocer los escaparates del lugar. Teníamos que vernos a cierta hora ya que tomaríamos un tour por la tarde. El tour resultó bastante didáctico, la guía nos habló de Cabral quien fue el explorador que llegó a lo que hoy es el territorio de Brasil. Así como de la existencia de la monarquía; la cual inició en 1139 y finalizó en 1910, tras ochocientos años. También conocimos más sobre Vasco de Gamma, quien fue un explorador y navegante, que rodeó el continente africano hasta llegar a la India para abrir el paso a los portugueses a la llamada Ruta de las especies.
Conocimos el importante monumento histórico del Monasterio de los Jerónimos de Belén. Su construcción data del año 1514, siendo encargado su construcción por el rey Manuel I para conmemorar el regreso de Vasco de Gamma. Fue por demás impresionante su estilo gótico con características renacentistas que invitan a la reflexión. En dicho monasterio se encuentran las arcas funerarias de algunos reyes de Portugal, así como del navegador y explorador Vasco de Gamma.
La noche llegó con toda su alegría y fuimos a escuchar el fado. Dicen que venir a Lisboa y no presenciarlo, es no haber venido. El fado es un canto al sentimiento de nostalgia y melancolía que impregna los sentimientos de quienes lo escuchan. Es la expresión del alma lisboeta; un canto íntimo que incluso resulta introvertido. Es generalmente interpretado por una persona, y es acompañado con una guitarra portuguesa. Donde estuvimos el ambiente era bohemio y alegre, entonaban aquellas bellas interpretaciones de añoranza y desamor, con una armonía tan sutil que podíamos hasta entender el propio idioma a través del sentimiento del interprete.
Nuestra siguiente ruta fue hacia la puerta de Asia, Estambul. Salimos por Air Estambul, una línea turca donde volamos por cuatro horas. Nos instalamos en el hotel Ates 2, que se encontraba muy cerca de la calle principal. Ese mismo día pudimos conocer el majestuoso palacio Topkapi, donde existe una espléndida vista del Bósforo. Topkapi es un palacio con edificios y jardines estilo turco secular rodeado por una muralla bizantina. El palacio vivió una de las historias más «coloridas» durante los siglos XV y XIX; sultanes que vivían en la opulencia ejerciendo actos de lujuria por doquier, junto con hermosas concubinas que habitaban en el harem del palacio. Y eunucos que intrigaban contra la corte.
En Topkapi existían grandes tesoros que actualmente se siguen mencionando. Dentro de los objetos que poseían, estaban las diversas joyas de la realeza como el diamante de 88 kilates y el puñal del sultán elaborado con diversas piedras e incrustaciones de esmeraldas. El puñal es declarado el más costoso del mundo. La historia del palacio parece extraída de leyendas de origen persa, reproducidos en los escritos de fantasía del oriente medio.
Saliendo del palacio aún tuvimos tiempo de conocer y visitar el Gran Bazar. Un bazar que es considerado el más grande y antiguo del mundo. Sus inicios se remontan a mediados del siglo XV, siendo un lugar de pequeños mercaderes que iban a ofrecer sus productos y mercancías. Posteriormente comenzaron a instalarse artesanos, haciendo el espacio cada vez más vistoso e importante. Freya y Palmita estaban encantadas, ahí puedes comprar desde artesanías hasta joyas. Sobre los pasillos cuelgan exóticas lámparas que alumbran los corredores. Es un lugar que pareciese extraído de algún capítulo de Las mil y una noche. Cada vez que veía una extraña lampara, sentía que aparecería Aladino a regalarme deseos… aunque ya estaba viviendo mis anhelos entre aquellos legendarios lugares con sus espíritus fantásticos.
Cuando se asomó el ocaso, fuimos a ver un magnífico espectáculo, la clásica danza del vientre. Ahí Palmita decidió competir para Miss Mundo, obteniendo divertidamente el quinto lugar. Para celebrar la victoria de Palmita, brindamos con suculentos platillos y buenos vinos, entonando guantanamera. ¡Que ganas volver!