La tradición del Día de Los Fieles Difuntos en Santiago Tuxtla, Ver.

El culto a la vida, si de verdad es profundo y total,

es también culto a la muerte

ambos son inseparables. Una civilización que niega la muerte

acaba por negar la vida.

Octavio Paz (El laberinto de la soledad)

PROLEGOMENOS

Durante la evolución del ser humano, hace 300,000 años los neandertales habitaban Eurasia, tenían como cultura enterrar a sus muertos, adornándose y se vestían con pieles de animales, en África vivían los homo sapiens que empezaron a expandirse hacia el norte hace aproximadamente 220,000 años. Con el tiempo se dio el encuentro entre estas dos especies humanas, se mezclaron y chocaron, siendo vencedor el homo sapiens, hace 40,000 años los neandertales se extinguieron.

Entierros ceremoniales olmecas en Tres Zapotes, Ver.

A través de Siberia y Alaska por el estrecho de Bering los homo sapiens comenzaron la migración a América hace aproximadamente 35,000 años llegando al actual territorio mexicano hace unos 30,000 años trayendo la costumbre de enterrar a sus muertos.

ENTERRAMIENTOS EN LA ÉPOCA PRECOLOMIBINA EN TRES ZAPOTES

Mesoamérica es un término que significa “América media” fue definido en 1943 por Paul Kirchhoff para designar a un espacio de las culturas indígenas prehispánicas que abarca toda la parte meridional de México situado hasta el paralelo 21 y al sur Guatemala, Belice, Honduras, el Salvador, Nicaragua y hasta la desembocadura del rio Motagua y el golfo de Nicoya en Costa Rica.

Hace más de 3000 años entre el 1200 y el 400 a. C. en Mesoamérica se desarrolló el apogeo y decadencia de la cultura Olmeca la cual es considerada la cultura madre.

El área geográfica donde la cultura olmeca se expresó con mayor intensidad y donde se encontraron la mayoría de la escultura monumental conocida: cabezas colosales; altares o tronos; estelas y otros monumentos en piedra, en 1968 Ignacio Bernal la definió como «el área metropolitana olmeca». Esta zona ocupó unos 18000 km2 y se encuentra ubicada en el sur de Veracruz y el oeste de Tabasco, limita al norte con el Golfo de México, las primeras estribaciones de las sierras al sur; el rio Papaloapan al oeste y la cuenca del rio Tonala-Blasillo al este. En esta zona se encuentran los centros cívicos-ceremoniales más importantes que hoy en día se conocen tales como: San Lorenzo, Tres Zapotes y Laguna de los Cerros en el estado de Veracruz y La Venta en el estado de Tabasco.

En la región de Tuxtla se refleja la totalidad de la historia del México precolombino. Desde los más tempranos olmecas hasta los mexicas del posclásico, la región participó en los desarrollos culturales más importantes de Mesoamérica y consistentemente jugó un rol fundamental en la cosmovisión de las diferentes culturas a lo largo del sur de las tierras bajas del golfo.

Fachada principal del cementerio.

En el centro ceremonial de Tres Zapotes durante el periodo formativo (650-300 a.C.) se han encontrado en excavaciones arqueológicas entierros ceremoniales (ver foto 1)

ORIGENES DE LA TRADICION DEL DIA DE MUERTOS

Tumbas del siglo XIX (pandemias)

Los primeros cristianos enterraban a los difuntos en las catacumbas, sin embargo, con el paso de los años, estos espacios se saturaron de cadáveres y tuvieron que buscar otros lugares para dar sepultura a sus muertos.

Con el paso de los siglos nacieron los cementerios que de acuerdo con las leyes civiles se construyeron fuera de los poblados. Sin embargo, en Europa en la edad media cundió el deseo de los fieles católicos que sus cuerpos se enterrasen en las iglesias y sus atrios para estar más cerca del señor.

Estas costumbres de enterrar a los cadáveres dentro de las iglesias paso a España en donde se difundió grandemente. En América tras la conquista española del Imperio Mexica y con la formación del virreinato de la Nueva España, esta costumbre se arraigó entre la población. Naciendo un sincretismo que amalgamo a las culturas prehispánicas con las españolas.

LA TRADICION DEL DIA DE MUERTOS EN NUESTRO PAIS

La celebración del día de muertos es uno de los múltiples efectos del encuentro de dos mundos. Los estudios históricos y antropológicos han permitido constatar que esta festividad no solo la comparte la tradición precolombina, sino que también amalgama la tradición católica, esta manifestación se sustenta en la pluralidad étnica y cultural del país.

Una de las celebraciones más importante de nuestro país, el día de muertos es producto de dos tradiciones culturales, la hispana y la prehispánica. La mayor parte de los pueblos campesinos la festejan, tanto indígenas como mestizos, ya que coinciden con el fin del ciclo agrícola de muchos productos, entre ellos el maíz de temporal y la calabaza, es época de abundancia, en contraste con las carencias que padecen los agricultores el resto del año.

Oficialmente, según el calendario católico, el día 1 de noviembre está dedicada a todos los santos y el día 2 a los fieles difuntos. Sin embargo, en la tradición popular en gran parte de la república, el día primero se dedica a los muertos chiquitos o niños fallecidos, y el día 2 a los adultos o muertos grandes. Esta distinción de dos celebraciones de muertos según la edad proviene de la época prehispánica. Fray Diego de Duran dice que en el ritual indígena nahua existían dos fiestas dedicadas al culto de los muertos: Miccallhuitontli o fiesta de los muertitos que se conmemoraba en el noveno mes de su calendario (agosto del año cristiano) y la fiesta grande de los muertos, que se celebraban en el décimo mes del año.

Flores moyas de color blanco
Flores moyas de color blanco

Fray Diego de Duran pasado algunos años de la conquista pudo observar que el día de todos los santos ponían ofrendas para los niños muertos y el siguiente día para los difuntos adultos, dejaron de hacerlo en Agosto (que es cuando acostumbraban) para así disimular que celebraban sus festividades y aparentar que festejaban las celebraciones cristianas.

La iglesia católica celebra el día primero de noviembre a todos los santos incluyendo a aquellos santos que no se encuentran en el calendario santoral. El 2 de noviembre se celebra a todos los feligreses que han muerto y son acogidos por la madre iglesia.

Flor eternas de color amarillo

Sin embargo, la gente tomo estas conmemoraciones de carácter eucarístico y las transformo en celebraciones paganas, donde el actor principal son los antepasados. Día de muertos, fieles difuntos, son ceremonias con una inmensa connotación religiosa, donde el rito confirma el culto y este simboliza la comunión y pacto de una grupalidad que traspasa los límites. La muerte no nos puede alcanzar mientras haya quien nos conmemore, quien nos recuerde.

Muertos y difuntos; almas, animas, espíritus, tonalli, teyolia, ihiyotl no son más que palabras que sincretizan y simbolizan el mismo principio, lo que da vida, entidad anímica.

LA TRADICION EN SANTIAGO TUXTLA

El marquesado del Valle de Oaxaca que le concedió el rey Carlos I de España al conquistador Hernán Cortes, al cual pertenecimos a partir del 6 de Julio de 1529, también se adoptó la costumbre traída de España de enterrar a los difuntos dentro del área de la iglesia. En nuestra patria chica la Real Villa de Santiago Tuxtla se sepultaba dentro y en los atrios de los templos de San Diego y de nuestro Santo Patrono actualmente llamada la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús por lo que las iglesias fueron los cementerios del pueblo. (ver fotos 2 y 3).

Un servidor tuvo la vivencia en los años 1964 y 1965 durante mis estudios de cuarto y quinto grado de primaria en la llamada Apostólica y actualmente seminario menor que se localiza adjunto al templo de San Diego de ver durante la construcción de la alberca, la gran cantidad de huesos humanos encontrados al realizar la excavación. Esto comprueba lo anteriormente descrito. Era director en ese entonces el padre Modesto Juárez, quien hacia honor a su nombre y del cual tengo grandes recuerdos y enseñanzas.

FUNDACION DEL CEMENTERIO MUNICIPAL

En 1833 la enfermedad del cólera morbus fue una pandemia a nivel mundial, esta se propago por el continente americano, desde Canadá, pasando por los Estados Unidos y Centro América e internándose en toda la República Mexicana.

El estado de Veracruz no fue la excepción, esta enfermedad asoló a los cantones, ciudades, villas y poblados de todo el territorio veracruzano. El cantón de los Tuxtlas en su totalidad sufrió la gran epidemia del cólera morbus que en 1833 acabó con más de la tercera parte de la población cantonal.

En la Villa de Santiago Tuxtla que contaba en ese entonces con 5,660 habitantes, el porcentaje fue del 50% es decir que aproximadamente fallecieron 2,830 personas por esta epidemia.

Como en la villa de Santiago Tuxtla falleció el 50% de la población fueron insuficientes los enterramientos dentro del atrio de la iglesia de San Diego que funcionaba en ese entonces como parroquia, por lo que se tuvo la necesidad de sepultarlos en fosas comunes a la orilla del poblado y así fue como se originó el cementerio municipal. El 18 de septiembre de 1833 empezó a funcionar nuestro actual cementerio municipal. (ver fotos 4, 5 y 6)

Podemos decir que nuestro cementerio empezó funcionando con fosas comunes en donde fueron enterrados los miles de muertos que dejo la pandemia del cólera morbus. Este cementerio poco a poco fue creciendo sin embargo el control lo tenía la iglesia.

Durante el gobierno de Ignacio Comonfort se expidió el 27 de enero de 1857 la “Ley Orgánica del Registro Civil” que quita estas funciones a la iglesia y por esta misma ley quedaron secularizados los cementerios. Lo anterior fue reafirmado con las Leyes de Reforma, particularmente con el decreto para la secularización de los cementerios dados bajo el gobierno de Benito Juárez el 31 de Julio de 1859, quedando bajo la autoridad civil los cementerios, los camposantos y bóvedas que antes estaban bajo el dominio del clero.

LA TRADICION DEL DIA DE MUERTOS EN EL SIGLO XX

De acuerdo a la entrevista con la maestra María Fernández Ortiz de más de 80 años nos comenta que la tradición del día de muertos en la entonces Villa de Santiago Tuxtla durante la década de los 40 del siglo pasado se desarrollaba de manera sencilla. Las familias de escasos recursos a partir del mes de septiembre empezaban a prepararse para esta festividad con la elaboración de coronas de papel crepe y para las que tenían mayores recursos económicos las elaboraban de papel florete, muy blanco y brillante, encerado que resiste más la acción del agua y tenían mayor duración. Dichas coronas no se compraban, sino que cada familia las elaboraba una para cada tumba.

Las coronas que se colocan en las tumbas, tienen diversos significados espirituales, el más conocido es que es una forma que no tiene principio ni fin, indica que todo regresa adonde se inició y que es un ciclo, se cree que representa la vida: naces, creces, vives, mueres y vuelves al espíritu.

Continúa diciendo nuestra entrevistada, que esta costumbre de las coronas era la tradición de llevarlas al cementerio y en menor proporción se llevaban flores las cuales eran: las conocidas como moyas de color blanco, las flores eternas de color amarillo, la flor siempre viva de color morado y la flor de cempasúchil de color amarillo. (ver fotos 7, 8, 9 y 10)

Para la élite tuxtleca de nuestra villa no acostumbraban a llevar coronas, sino flores de su jardín familiar dentro de sus residencias tales como las flores tela de plata de color blanco, azucenas de color amarillo y rosas de diferentes colores. (ver fotos 11, 12 y 13)

Desde las 5 de la mañana del día 2 de noviembre se iniciaban las visitas al cementerio alumbrándose con las llamadas brujitas de petróleo, para colocar las coronas en las tumbas de los familiares, rezando oraciones y el santo rosario para la salvación de las almas de los difuntos.

Se realizaba una misa a las 7 de la mañana en la iglesia del cristo de la misericordia (actualmente conocida como san Diego de Alcalá) en honor a los fieles difuntos por el párroco, el cual se trasladaba después de la misa al cementerio para realizar responsos a las tumbas de las familias que lo solicitaban. Se guardaba el más profundo respeto y nunca se ha acostumbrado llevar alimentos a los difuntos, como tampoco se tenía en esa época la tradición de los altares.

En la década de los 80 del siglo XX se empezaron a realizar misas para los fieles difuntos dentro del cementerio. Hasta aquí lo expresado por la maestra María Fernández.

LA TRADICION DE LOS ALTARES.

La instalación de los altares en Santiago Tuxtla se inició a mediados de la década de los 80 del siglo pasado a solicitud de las autoridades municipales para preservar este tipo de tradiciones invitando a los centros escolares a participar; estos se empezaron a realizar en los pasillos del museo de la ciudad y posteriormente en los bajos del palacio municipal donde las escuelas presentaban dichos altares de acuerdo a las distintas zonas del estado de Veracruz donde se tiene estas tradiciones como: El Xantolo.- La fiesta de los muertos en la huasteca veracruzana en los municipios de Tempoal, Coscomatepec, Tantoyuca, Pánuco, el Higo y Platón Sánchez. En Naolinco, Xico y Coatepec en el centro del estado. En la Chinantla, en el valle del Uxpanapa en la zona sur del estado de Veracruz.

En la actualidad los altares familiares normalmente lo realizan las personas que llegaron a Santiago de otras regiones que tienen estas costumbres.

Los altares se hacen para ofrendar y recordar el espíritu de los seres queridos fallecidos durante estas fechas. Existen diversas maneras o niveles para representar los altares. Estas representaciones que realiza las escuelas constan de principalmente de:

• Arco. Normalmente se hace de flores y representa la entrada al inframundo.

• Imagen de Jesús Cristo o La Virgen para bendecir la ofrenda.

• Fotografía del difunto por el que se realiza en su honor el altar.

• Vaso de agua. Representa a las almas del purgatorio y se instala para calmar su sed.

• Sal. Para evitar que el cuerpo se corrompa.

• Platillos y bebidas favoritos del difunto.

• Veladoras. Representa la luz guía del camino de las almas.

• Al nivel del suelo se coloca una cruz formada por cal o 4 velas que representan los 4 puntos cardinales y el polvo en que nos convertimos al morir. (ver foto 14)

HALLOWEEN

En este siglo XXI debido a la globalización y la influencia de los medios de comunicación y nuestra cercanía con los E.U.A. se tiene el llamado Halloween el cual tiene su origen en los antiguos pueblos celtas (Irlanda, Inglaterra, Escocia y Francia) realizaban una gran ceremonia para conmemorar el final de la cosecha. El año céltico concluía el 31 de octubre dentro de la estación del otoño, esta tradición se propago a través del tiempo. Con la inmigración europea a lo que es hoy los E.U. A. principalmente de los irlandeses católicos en los siglos XVIII y XIX llega esta tradición al continente americano. Por lo anterior el 31 de octubre por la noche en los países de cultura anglosajona o de herencia celta se celebra la víspera de todos los santos para recordar a los ancestros. Esta tradición no es nuestra, ni deberíamos de celebrarla.

EPILOGO

La muerte siempre ha tenido una gran influencia sobre todos los seres vivos. La ciencia lo ha definido como la extinción del proceso homeostático (neuro fisiológico, bioquímico y medico) en un ser vivo.

La muerte participa en la creación de tradiciones costumbres e identidades. Se comercializa, administra, legaliza y normativiza, tanto por individuos como por colectividades. Tan es así que nos venden un pedazo de tierra para el eterno descanso. Las religiones nos cambian nuestra existencia por un lugar en la eternidad, los servicios tanatológicos nos prometen un revivir, etc.

La muerte se presenta como un suceso de nuestra más profunda reflexión, se concibe como parte de nuestros cuestionamientos ontológicos ¿Quién soy?, ¿de dónde vengo?, ¿A dónde voy?, ¿Cuál es el sentido de la vida?

De acuerdo a la primera ley de la termodinámica que aplica al principio de la conservación de la energía esta nos dice “que la energía no se crea, ni se destruye, solo se transforma y se conserva”. Si este concepto no solo se aplica al nivel material, sino al mental y espiritual como lo establecen las distintas religiones, entonces la muerte no es más que el cambio de nivel vibratorio. Por lo que se puede responder a las preguntas que nos hacemos todos los seres humanos tal como lo explica Deepak Chopra:

¿Quién soy? Eres la totalidad del universo actuando mediante un sistema nervioso.

¿De dónde vengo? De una fuente que no nació ni morirá.

¿Por qué estoy aquí? Para crear el mundo en todo momento.

¿A dónde voy? A reencontrarme con el potencial puro, con el campo del todo, con la fuente de donde nacimos todos, con la conciencia única que llena cada plano de la existencia y que llamamos “Dios

En todos los seres humanos dentro de nuestra psique y en nuestro inconsciente colectivo está el arquetipo de la muerte, en México, y en nuestras distintas zonas de la republica tenemos esta veneración hacia los difuntos por medio de un sincretismo que se dio con el encuentro de nuestra cultura mesoamericana y la cultura europea por medio de los españoles.

En el Tuztlan al cual pertenece Santiago Tuxtla, tenemos una herencia milenaria de la cultura Olmeca, Teotihuacana, Tolteca y Náhuatl que se fusionó con la cultura española y que es el origen de nuestras tradiciones, costumbres e identidad de la cual nos orgullecemos y dentro de estas se encuentra la tradición del día de los fieles difuntos.