Jue. Jun 11th, 2026

EXTRAORDINARIA LABOR LA DEL MAESTRO…

La gran responsabilidad de un Maestro, quien la mayor parte de su vida la dedica a la noble tarea de enseñar, cumple casi siempre con su colosal tarea donde las más de las veces obtiene buenos resultados con la superación de cada uno de sus alumnos, llegando algunos de ellos a triunfar, logrando grandes metas  en sus vidas.

Leamos esta hermosa narración:

“En un hermoso día atravesando en auto los campos en los alrededores de un viejo pueblo pasé por dos granjas que están contiguas a un canal que viene de la montaña. Vi que en una se había dado una cosecha de avena excepcionalmente buena a pesar de la sequía, del frio y de otras desventajas, el granjero había producido una excelente cosecha. Pero  al otro lado de la cerca, había otro campo de avena que en comparación era un fracaso. Le pregunté al granjero: ¿Por qué? ¿Qué le pasó? ¿Habrá sembrado mala semilla?.

“No, me dijo, es la misma que sembró el vecino”

“Entonces ¿qué? La habrá sembrado demasiado tarde y no tendría bastante humedad en la tierra para que brotara…

La sembré la misma tarde que el sembró la suya”

Después de conversar un poco más, me enteré de que el primer hombre había labrado la tierra en el otoño, le había pasado el arado de discos para formarle  una capa protectora en la  superficie y con eso había conservado en el suelo la humedad del invierno. Su vecino en cambio, había arado la suya con la primavera ya avanzada, dejando los surcos disparejos y la humedad se había evaporado. Después de la siembra  hubieron  cuatro o seis semanas de sequía por lo que la semilla no tuvo la suficiente humedad para germinar. El primer granjero se había preparado adecuadamente y la naturaleza le dio sus frutos. El segundo había trabajado duramente, pero había fallado en los preparativos, éstos habían sido en verdad inadecuados.

Los grandes maestros con sus enseñanzas nos moldean para lograr una buena cosecha.

Aprovechemos sus  enseñanzas y cosechemos con inteligencia grandes logros… Enhorabuena…