Mié. Jun 3rd, 2026

El sábado 29 de marzo, durante un concierto en el Auditorio Telmex, la banda sinaloense Los Alegres del Barranco proyectó imágenes de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como «El Mencho», líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), mientras interpretaban el corrido «El del Palenque», que hace referencia a dicho narcotraficante. Las pantallas mostraron ilustraciones de gallos, un símbolo relacionado con «El Mencho», y su rostro. Este evento formó parte del espectáculo Señores del Corrido, en el que también participaron otras agrupaciones como Los Nuevos Rebeldes y Tito Torbellino Jr.

La proyección de las imágenes, seguida por la ovación del público, generó un aluvión de críticas en las redes sociales, debido a la normalización de figuras del crimen organizado en la música popular. En respuesta, el Auditorio Telmex se deslindó públicamente del contenido mostrado, aclarando que los organizadores del evento no informaron previamente sobre las imágenes proyectadas.

El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, calificó como «inadmisible» la proyección de imágenes de «El Mencho» en un recinto que, recordó, pertenece a la Universidad de Guadalajara (UdeG), y expresó su rechazo a la apología del crimen organizado en un espacio universitario.

¿Quiénes son Los Alegres del Barranco?

Los Alegres del Barranco, originarios de San José del Barranco, Sinaloa, se formaron en 2005 y rápidamente se hicieron conocidos en el subgénero de los narcocorridos, canciones que narran las historias de figuras relacionadas con el crimen organizado. Su discografía incluye temas dedicados a líderes del narcotráfico como «El del Palenque», que alude a «El Mencho», y «Soy Cuatro Letras», que hace referencia al CJNG. También han interpretado corridos dedicados a otros cárteles y figuras del narcotráfico, como Joaquín Guzmán Loera («El Chapo») y Arturo Beltrán Leyva.

El grupo, que cuenta con millones de seguidores en plataformas como Spotify e Instagram, ha sido citado como influencia por artistas del género como Peso Pluma y Natanael Cano. Sin embargo, su relación con la violencia y el crimen organizado ha sido objeto de debate, ya que muchos consideran que sus canciones normalizan la violencia y rinden homenaje a figuras criminales.