
Hermilo Coto Xolot / San Andrés Tuxtla, Ver.—En el marco de la reunión magisterial, efectuada ayer, en el Salón Social Sanandrescano, para ser informados sobre los últimos acontecimientos que identifican al magisterio nacional en estos días, y particularmente lo que ha caracterizado la recién nombrada organización tuxtleca (MMT) Movimiento Magisterial Tuxtleco, exigiendo al gobierno, abrogue la Reforma Educativa recientemente promulgada, la maestra Lorena de educación primaria se pronunció en contra de la misma (Reforma) porque –dijo– no es justo que nos impongan dicha ley que en referencia al papel de los maestros y en la llamada búsqueda de la calidad educacional como lo estima el estado, desacredite el papel pedagógico y social del mentor al catalogarlo inepto y deficiente al Sistema Educativo Nacional; a lo que la maestra afirma: “nunca hemos sido mediocres ni cosa que se le parezca, porque como trabajadores de la educación, hemos luchado con la dignidad, la responsabilidad, el profesionalismo y el respeto incansables para entregar a la sociedad y la niñez, una educación de calidad.
Con un aproximado de 600 mentores, y bajo la inclemencia del tiempo. La maestra Lorena, también dijo que la misma está luchando firmemente y sin claudicar en las filas del magisterio y por el magisterio. Y que esta causa, que es sin duda alguna la causa de todos los maestros, no solo afecta el grueso de todo los mismos que conforma el país, sino, tengan presente que esto atañe de una vez por todas a la supervivencia de nuestros hijos, a mis hijos y a los hijos de ustedes, a los cuales dijo no pueden ser afectados por esta manera por la imposición.
Al oír así mismo los discursos que motivaron el momento romántico al magisterio a luchar por su permanencia y dignidad, y otros relacionados con la congruencia de su esencia, en concepto de esencia y significado, la mentora en cuestión, entonó a capela y con voz firme y elocuente el fragmento de una canción que alude, el valor, la motivación, y sobre todo el concepto de la dignidad de los que son inherentes a los trabajadores de la enseñanza. Concluyó.
