Menores abatidas en Río Blanco tenían nexos con célula delincuencial: FGE

 

  • Ellas dispararon el contra de los policías cuando les marcaron el alto

NORESTE | XALAPA, VER.- En conferencia de prensa, la tarde de este jueves el fiscal general de Veracruz, Jorge Winckler Ortiz, confirmó que las dos hermanas menores de edad abatidas en Río Blanco por policías estatales, tienen nexos con una célula delincuencial, y al momento del enfrentamiento estas dispararon en contra de ellos, por lo que al repeler la agresión les dieron muerte.

En este sentido, mencionó que los policías les hicieron un alto, ya que tenían reporte de que en una camioneta iba un líder de un grupo criminal, sin embargo, estos no detuvieron la marcha y accionaron sus armas durante una persecución.

No hubo ninguna ejecución extrajudicial en Río Blanco: FGE de Veracruz Mensaje del Fiscal General del Estado, Jorge Winckler Ortiz

En relación a los hechos ocurridos en Río Blanco, Veracruz, en días pasados, por virtud de los cuales elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Veracruz abatieron a tres presuntos delincuentes, me permito señalar lo siguiente:

El día sábado 10 de marzo del año en curso, siendo aproximadamente las 15:30 horas, en el servicio de reporte del 911, se recibió una llamada por la cual se hacía de conocimiento que en una camioneta dorada se trasladaba gente armada; esto, en la ciudad de Río Blanco, Veracruz, y que en dicha camioneta se transportaba el supuesto jefe de Los Zetas en la zona.

Al realizar un recorrido de patrullaje, el personal de la Secretaría de Seguridad Pública, en la ciudad de Río Blanco, Veracruz, avistó la camioneta marca Honda, tipo CR-V, color dorado, con placas de circulación XYR-316-A, del Estado de Veracruz, misma que, se corroboró, contaba con reporte de robo.

Por lo que haciendo uso de los protocolos para revisión de personas y vehículos, así como de los comandos de voz, se les marcó el alto a esta camioneta, a su conductor y a sus  compañantes, quienes, lejos de detenerse, emprendieron la huida, abriendo fuego en contra de las fuerzas del orden.

Los policías de Seguridad Pública repelieron la agresión y, como consecuencia de ello, abatieron al conductor del vehículo y a sus acompañantes; siendo estos el varón de nombre José Eduardo “N”, y dos féminas, de nombres Nefertiti “N” y Grecia “N”, menores de edad.

Es importante señalar que en este evento no hubo ninguna ejecución extrajudicial.

En la Carpeta de Investigación que se tiene iniciada por este caso, lo que existe hasta este momento, y con datos de prueba que están agregados, tanto dictámenes científicos como entrevistas y trabajos de campo, es que hubo un uso proporcional de fuerza letal por parte de los elementos de Seguridad Pública del Estado, al repeler una agresión directa con armas de fuego que ponía en riesgo su integridad física y la de las demás personas.

Ello, en conformidad y cumplimiento con los protocolos nacionales e internacionales sobre el uso de la fuerza letal; en particular, de los principios básicos sobre el empleo de la fuerza y de armas de fuego para los funcionarios encargados de hacer cumplir la Ley.

Asimismo, dada la atención mediática que se ha dado al tema, convirtiéndolo en un caso de interés público, atento a los principios de máxima publicidad y no así a los de reserva o confidencialidad, en tanto que considere o existe un interés preponderante de la sociedad en su conjunto, de conocer la verdad de los hechos, daré a conocer algunos datos y mostraremos algunas imágenes:

  1. Antes que nada, insisto: queremos ser enfáticos en señalar que en esta Fiscalía General del

Estado no se protege a ningún delincuente, pero tampoco se fabrica a los mismos; la mayoría de los policías que integran las corporaciones de Seguridad Pública del Estado de Veracruz, día a día trabajan en la protección de los ciudadanos veracruzanos, de sus bienes y de sus personas; la mayoría son gente de bien, responsable y honrada. Los malos elementos son investigados y sancionados, lo cual es público y de todos conocido en esta administración.

  1. En el caso que nos ocupa, en la etapa de investigación en la que nos encontramos, no hay un solo indicio de responsabilidad que se le pudiera atribuir a los elementos de Seguridad Pública que abatieron a tres personas al repeler una agresión directa hacia su integridad y a la de los demás ciudadanos. Y esto se sustenta así, en datos de investigación, por lo siguiente:
  2. a) Al recibir el reporte al 911 de un vehículo sospechoso con gente armada, donde se transporta el jefe de plaza de Los Zetas en la zona de Río Blanco, Veracruz, tal vehículo se ubicó, detectando –además- que el mismo tenía reporte de robo.

Se les marcó el alto a través de comando de voz, lo cual no hicieron; contrario a eso intentaron huir y dispararon a las fuerzas del orden, por lo que dicha agresión se repelió logrando abatir a esas 3 personas.

  1. b) Los abatidos de nombres José Eduardo “N”, Nefertiti “N” y Grecia “N”, tenían en posesión 3 armas de fuego, con cargadores y cartuchos útiles; siendo éstos un arma larga y dos armas cortas.
  2. c) En las diligencias de campo y dictámenes periciales en balística que se han practicado, se desprende que en el evento se usaron al menos 31 casquillos, de los cuales se confirma que 16 de estos fueron percutidos por las armas de fuego que portaban los 3 sujetos abatidos.
  3. d) El resultado científico de la prueba de rodizonato practicada a los 3 sujetos abatidos, resultó positiva en todos ellos; es decir, científicamente es comprobable que ellos realizaron disparos de arma de fuego en contra de los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública.
  4. e) De la necropsia practicada a los 3 abatidos, se desprende que la causa de muerte fue causado por los disparos de armas de fuego; evidentemente hubo un shock  hipovolémico.
  5. f) Del resultado de la prueba de Walker, se estableció de manera científica que los disparos de arma de fuego con los que fueron abatidos José Eduardo “N”, Nefertiti “N” y Grecia “N”, ninguno de estos fue efectuado a corta distancia ni mucho menos a quema ropa.
  6. g) De los dictámenes técnicos forenses en materia de telefonía y análisis de fuentes abiertas, se confirma la relación íntima entre dos de los abatidos, siendo esos José Eduardo “N” y Nefertiti “N”, y una relación muy cercana con la menor Grecia “N”, que resulta hermana  de Nefertiti.

Igualmente, se acredita -sin lugar a dudas- que se trasladaban juntos en el vehículo con reporte de robo con antelación al evento y que se dirigían a un destino común.

  1. h) También, en diligencias de campo y de trabajo pericial, se ha acreditado plenamente que las menores Nefertiti “N” y Grecia “N” hacía muchos meses habían abandonado sus estudios, poco más de un año; así como el domicilio materno, ello para asociarse en actividades ilícitas junto con el señor José Eduardo “N”, lo cual fue confirmado por parientes de las dos menores en entrevistas ministeriales.
  2. i) Se cuenta también, con actos de investigación consistentes en informes de Policía Ministerial, elaboración de red de vínculos, así como diversas entrevistas que confirman que los abatidos pertenecían a una célula delictiva, la cual está vinculada al señor Roberto de los Santos de Jesús, alias “El Bukanas” o “Bukana”.

Pues incluso en sus cuerpos muestran símbolos de pertenencia a esta célula, como son, entre otros, el tatuaje con la misma forma de revolver que se hicieran José Eduardo “N” y Nefertiti “N”, el cual –se tiene conocimiento ya- fue elaborado en el mismo lugar y en el mismo momento, esto hace un par de meses.

  1. j) Otro símbolo de identidad de la célula delictiva, es el tatuaje que presenta la menor Grecia “N” en su mano derecha, con forma de la mitad inferior de una calavera, que presumiblemente se complementa con la mitad superior de otro miembro de la misma célula delictiva.
  2. k) Se cuenta también, con el perfil psicológico y de trabajo social de las menores Nefertiti “N” y Grecia “N”, sustentadas en el análisis de contexto de su entorno social y económico.

Así como con entrevistas directas con familiares, amistades y vecinos que detallan que las mismas no estudiaban, no trabajaban, eran agresivas, y habían abandonado el hogar y por lo menos una de ellas se autoflagelaba, haciendo alegoría a su próxima muerte y tenía tendencias suicidas; lo cual, concluye el análisis, generó las condiciones para que participaran ellas en estas actividades ilícitas.

  1. l) Al respecto de la imagen pixelada de baja calidad que circuló en medios de comunicación y redes sociales, a la fecha se cuenta con un análisis forense preliminar, sustentado en un software especializado forense que indica que la fotografía se encuentra posiblemente manipulada a través de retoque fotográfico.

Es claro y se quiere señalar, que desde el momento en que esta autoridad tuvo conocimiento de la existencia de esta fotografía, la Policía de Investigación está abocada a identificar y a localizar el origen de la misma, para en su caso realizar la extracción directa del equipo con el cual supuestamente se tomó para hacer los análisis correspondiente y tomar la entrevista a la persona que la capturó.

  1. m) Sin embargo, se reitera que esta Fiscalía ha llevado a cabo un intenso trabajo de campo, técnico y pericial, sustentado en pruebas científicas que nos permiten afirmar que hasta este momento no hay el más mínimo indicio de que José Eduardo “N”, ni las menores Nefertiti “N” y Grecia “N”, hayan sido ejecutados por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública al momento de repeler su agresión.

A todos los medios de comunicación que —sin tener bases científicas— le han dado una connotación morbosa y distorsionada a los hechos, exijo que hagan la aclaración respectiva con los datos, hechos, pruebas y dictámenes aquí presentados.

Reitero, no se puede ser irresponsables con la información que difunden únicamente por ganar audiencia. Eso no es informar.

Por último, haré un llamado a los padres de familia de menores de edad, no sólo en el estado de Veracruz, sino en cualquier parte del país, para que pongamos -todos- especial atención en el cuidado y educación de nuestros menores hijos, que vigilemos sus conductas, que revisemos sus amistades y sus aficiones.

Que nos resulte sospechoso y que nos llame la atención que menores que no trabajen, no estudien y no hagan ninguna actividad lícita, tengan acceso a dinero, a vehículos y a armas de fuego. Eso no es normal; quizás estén a tiempo de corregir el rumbo de la vida de estos jóvenes.

Las policías tienen la función de salvaguardar el orden público y la integridad de la ciudadanía, y también la de ellos mismos; cuando son agredidos con armas de fuego, tienen total derecho a repeler dicha agresión con sustento en los protocolos internacionales de uso de fuerza letal.

Y en ninguno de estos protocolos se establece que primero deban cerciorarse que los agresores sean menores de edad para poder repeler la agresión directa que estos reciben, y que pongan en peligro su vida y la de los ciudadanos.

Reitero una vez más, esta Fiscalía está abierta a la intervención y análisis de cualquier institución de carácter oficial, defensora de los derechos humanos, para que analicen los hechos que sustentan hasta este momento la investigación.

Muchas gracias.