Monterrey 1-1 Santos…El campeonato se definirá en Torreón

Agencias, México.—Los primeros 90 minutos de la Final del Fútbol Mexicano fueron una auténtica guerra. El empate a un gol entre Santos y Monterrey dejó sangre, sudor, lucha y la promesa de que para la vuelta, las emociones no caerán a cuentagotas como en la Ida, donde que contó con un polémico arbitraje de Mauricio Morales.

En los primeros 45 minutos de la final, ambos bandos quedaron a deber, pocas acciones sobre las porterías, salvo un mano a mano entre Oribe Peralta y Jonathan Orozco ganado por el meta Rayado y un vuelo espectacular de Oswaldo Sánchez para evitar la caída de su portería. Sin embargo, el árbitro Mauricio Morales terminó por ser el protagonista del primer tiempo al incidir en el marcador.

Corría el minuto 31 cuando Felipe Baloy empujó a Jesús Zavala previo a un tiro de esquina, el balón al no estar en juego, no hay acción que sancionar por lo que Morales se equivocó y quitó un gol legítimo a los Guerreros que durante varios minutos fueron superiores al local.

Para el complemento, Víctor Manuel Vucetich corrigió el parado del equipo y por fin logró quitarles la posesión del esférico a los laguneros que durante gran parte del complemento se olvidó de atacar al rival. Pero no por nada el superlíder tiene a Oribe Peralta, el delantero más caliente del fútbol mexicano en la actualidad.

La jugada la ideó Marc Crosas, quien con un trazo largo dejó mano a mano al ‘Cepillo’ contra su marcador a quien con un quiebre lo dejó fuera de acción para mandar un bombazo de izquierda que hizo inútil el vuelo de Jonathan Orozco para desviar el balón, 1-0 para Santos y la mitad de los fantasmas de los subcampeonatos parecen disiparse de a poco.

Pero cuando Humberto Suazo está en la cancha, nadie puede distraerse ni un segundo. El goleador andino recibió en el área y fue tocado por Felipe Baloy en el pie, situación que Mauricio Morales tomó como penal. Chupete desde los once pasos no falló y dejó todo parejo para la Vuelta, aunque con ambos equipos con evidentes huellas de la primera batalla.