Mujer indigente se queja de agresión física y sexual

  • La mujer mayor afirma que sujetos se metieron a su domicilio y además de golpearla abusaron de ella.

Christian Antemate Toto | San Andrés Tuxtla, Ver. —  No me termina de sorprender la maldad y la falta de empatía del ser humano, aún con todo y los avances tecnológicos; el ser humano sigue siendo un animal despiadado. Como bien se ha dicho antes. “La civilización no suprime la barbarie; la perfecciona”.

Bien haya, cuando el hombre fue dotado de valor y coraje para defenderse a sí mismo a los suyos.

Pero cuando ese coraje sobrepasa y se hace mal uso de él termina convirtiendo al ser humano en un animal.

La falta de educación cívica, ética y moral lleva al hombre a cometer, las más cruentas bajezas.

A través de las redes sociales se ha dado a conocer un hecho que ha causado el descontento de varias personas, y es que una mujer de San Andrés Tuxtla, muy conocida por su estado de indigencia, la cual deambula por las calles de esta ciudad, y la cual presumiblemente padece de sus facultades mentales, fue agredida física y sexualmente.

Según lo que ella cuenta, algunos sujetos se introdujeron a su vivienda y la golpearon, además de abusar sexualmente de ella. Gloria Fermina, —como dice llamarse— pero más conocida como “Chita”; expresó: “Las marcas de la cara se me pueden quitar, pero las de mis partes íntimas, no”, refiriéndose a su dignidad como mujer, como ser humano.

Ojalá y la sociedad despierte de ese largo letargo en el que se encuentra sumido y del cual apenas empieza a tener conciencia. Por doquier se puede ver y oír de mujeres abusadas física y sexualmente, sometidas a malos tratos, como si fueran seres de segundo nivel o inferiores.

Pese a los intentos de reducir los altos grados de violencia de género, la verdad es que se ha logrado muy poco.

En el texto compartido en Facebook se puede leer unas líneas dirigidas a la primera autoridad del municipio, y a todos los ciudadanos sensibles ante este tipo de sucesos, las cuales se citan a continuación:

Sr. Presidente Octavio Pérez Garay

Donde quedan sus derechos humanos‼️

A todos los políticos que están buscando el voto, ninguno tiene en sus propuestas la no violencia de género.

Es indígnate lo que le hicieron es una persona adulta y enferma.

#SanAndresTuxtla #NiUnaMas #JusticiaParaChita #

Esto pasó ayer, por si no saben golpearon y violaron a la chita dentro de su casa por la noche, la dejaron muy mal.

El hecho de que ella sea una mujer enferma de su salud mental no quiere decir que ella merezca ser tratada así como un animal, y que ella merezca lo que le sucede. Eso es violencia de género, el hecho de que sea una señora grande y enferma, no deja de ser mujer. Lo peor es como la sociedad reacciona insensible ante algo así, solo observan y dan su opinión, pero no ayudan.

La ambulancia no se la llevó porque según no tiene familia, y no se hizo nada, la famosa ayuda que le iban a dar tampoco llegó, pase por la tarde y la chita seguía igual. Al final como siempre vimos a la señora Bety que ahora se encarga de inyectarla y le avisamos que gloria estaba golpeada, en la noche la fuimos a buscar por el cine y le pusimos una inyección de tramadol.

✅La señora que ahora inyecta a gloria cada 15 días se llama Betty Benitez Guzman, también pueden apoyarla para lo que se necesite ahorita de medicinas, les dejo su número 2941071493

Texto copiado del muro Mariana Marce Villegas

Esperar que se dé con él o los responsables, es utopía, pues, al no existir familiares que ejerzan presión a las autoridades, todo parece, quedará como un caso más, u ojalá, los grupos de protección a la mujer le ayuden, ya que hoy fue ella, mañana puede ser nuestra madre, nuestra hermana, o nuestra hija. Y no es castigar por castigar, no es por el deleite del sufrimiento ajeno. Si no que, con individuos sueltos por ahí, como bien se dice: “El perdón sería un acto sublime, si al hacerlo no implicara dolor para los más débiles.

Ahora lo que procede es que se tome medidas para poder ayudarla. Autoridades van, autoridades vienen, y poco se hace por las personas en condiciones de indigencia y aún menos para los enfermos mentales. Se ha romantizado la condición de salud mental, desconociendo, o haciendo caso omiso a las penurias por las que pasan las personas que la padecen.