La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado sobre una grave escasez de medicamentos y herramientas de diagnóstico para tratar enfermedades fúngicas invasivas, que representan un creciente desafío de salud pública. Durante una conferencia en Ginebra, la doctora Valeria Gigante subrayó que las infecciones por hongos pueden ir desde afecciones superficiales hasta enfermedades graves con alta mortalidad, vinculadas anualmente a aproximadamente 2.5 millones de muertes.
Se estima que entre 100 y 200 tipos de hongos pueden causar enfermedades en humanos, y la OMS ha publicado informes que destacan la urgente necesidad de investigar y desarrollar tratamientos y diagnósticos para cerrar las brechas existentes. Las infecciones fúngicas, como la candidiasis, están mostrando una resistencia creciente a los tratamientos convencionales, afectando principalmente a personas con sistemas inmunológicos debilitados, como pacientes oncológicos, individuos con VIH y receptores de trasplantes.
Entre las enfermedades fúngicas más comunes y graves identificadas por la OMS se encuentran la candidiasis invasiva, la aspergilosis invasiva, la criptococosis, la histoplasmosis, la neumocistosis y la coccidioidomicosis. Estas condiciones pueden variar en gravedad, siendo potencialmente mortales para aquellos con sistemas inmunitarios comprometidos. La OMS enfatiza la importancia de fortalecer la vigilancia, el diagnóstico y el tratamiento de estas infecciones para mitigar su impacto en la salud pública.

