Perro ataca a mordidas en la cabeza a niño, dueños no quieren responder

AGENCIAS | MINATITLÁN, VER.– El domingo a las 12:00 horas fue atacado por un perro grande y agresivo el niño Hendrick N de cuatro años de edad, nieto de Elsa Santiago Martínez de 55 años de edad, y sobrino de Elvira Antonio Santiago de 18 años, quien lo ha criado desde que nació.

El domingo al mediodía, los vecinos de la calle Atenas en la colonia Hidalgo de Minatitlán, escucharon los gritos desesperados y el llanto de un menor de edad en la vía pública.

Elvira Antonio recordó que su mamá y el menor caminaban sobre Atenas, entre el Casino Petrolero y la ETI 88, cuando sintió que le jalaron al niño, volteó pensando que había sido una persona, pero con terror observó que había sido un perro grande.

El animal jaló de los cabellos a la inocente criatura y comenzó a sacudirlo mordiéndole la cabeza; pero por fortuna entre vecinos, transeúntes y taxistas, rescataron al niño de las fauces del animal, impidiendo que lo siguiera lastimando. 

El motivo del ataque, fue porque la abuela y el menor pasaron frente al domicilio de los dueños del perro, caminando por la banqueta, porque la mujer trabaja como camarera en el hotel del Jagüey y es la ruta que siguen para llegar a su casa. 

NOMÁS LES DIERON

50 PESOS 

El colmo, es que los dueños del perro, no se hicieron responsables del descuido en el que incurrieron y todavía el dueño del perro, le extendió una receta médica a la abuela sin firmar, diciéndole que él es médico aventándole 50 pesos “para que le compres un refresco para susto al niño” le gritó altanero.

Por lo que han decidido poner formal denuncia penal contra los dueños del perro, porque el menor se encuentra enfermo desde el ataque, con una lesión en la cabeza, fiebre sin que hasta ahorita lo revise un médico por falta de recursos económicos y siente mucho miedo de salir a la calle.

Y es que, aunque se trate de una familia disfuncional, donde la tía y la abuela tienen que trabajar para mantener a la criatura, mucha gente se ha solidarizado con su causa y prometieron no dejarlas solas.

Elvira, la tía que la hace de mamá del niño, trabaja como empleada en una tienda de accesorios para teléfonos celulares, ubicada a un costado del comisariado ejidal, en la colonia Praderas del Jagüey y se encuentra muy enojada por lo que le ocurrió a su sobrino-hijo.