Durante la sesión de cabildo en Guadalajara, diversos grupos defensores de los derechos de los animales se manifestaron exigiendo a la presidenta municipal, Verónica Delgadillo, que ponga fin a las corridas de toros en la ciudad. Argumentaron que la alcaldesa tiene la facultad de modificar o abrogar los reglamentos municipales que permiten esta práctica.
La solicitud surge tras el anuncio de la empresa «Espectáculos Monterrey» sobre la reactivación de las corridas de toros en la Plaza Nuevo Progreso. Los activistas señalaron que, al no manifestarse en contra de esta reactivación, la presidenta está siendo cómplice del maltrato animal al permitir que se lleven a cabo. Además, las organizaciones resaltaron que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en sus artículos 3°, 4° y 73, prohíbe el maltrato animal, obligando a las autoridades a proteger el bienestar de los seres vivos. Según los defensores, permitir las corridas de toros infringe esta disposición constitucional.
Aunque la presidenta tiene la autoridad para detener las corridas de toros en Guadalajara, los grupos señalaron que ha optado por ignorar tanto la legislación estatal como la demanda ciudadana que exige la prohibición de este evento violento. Además, mencionaron que las corridas de toros violan el artículo 23 de la Ley Federal de Sanidad Animal y la NOM-033-SAG/ZOO-2014, que regulan el sacrificio humanitario de animales.
En el estado de Jalisco, la Ley de Protección y Cuidado de los Animales prohíbe causar sufrimiento innecesario a los animales, lo que también es respaldado por el Ayuntamiento de Guadalajara, que tiene la competencia para revocar los permisos relacionados con las corridas de toros. Aunque una excepción en el Código Penal del estado evita que la tauromaquia sea tipificada como delito, los activistas insistieron en que esto no justifica que las autoridades promuevan ni permitan estos espectáculos violentos.
Finalmente, las organizaciones exigieron que la presidenta Verónica Delgadillo no solo pida al Congreso de la Unión la prohibición de las corridas de toros a nivel nacional, sino que también actúe de inmediato para suspender la temporada taurina programada para el 31 de enero en la Plaza Nuevo Progreso y abrogue el Reglamento Taurino de Guadalajara.

