Piden justicia por muerte de joven

  • Familiares y amigos del menor asesinado en Agua Dulce el pasado viernes, exigieron a las autoridades que se esclarezca el homicidio.

 

AGUA DULCE | AGENCIAS.- El pasado sábado se llevaron a cabo los servicios funerarios del menor de 13 años que fue asesinado en el rancho El Armadillo de la colonia Díaz Ordaz perteneciente a este municipio.

Familiares, amigos y compañeros del estudiante de 2º de secundaria, Juan A. M. G. piden esclarecer este cobarde asesinato, ya que señalan que este joven no se metía con nadie y solo se dedicaba a trabajar para ser un excelente médico.

Para ganarse unos cuantos pesos y ayudar a la economía de la familia, Juan realizaba trabajos de chapeo de terrenos y solía recorrer todos los ranchos en busaca de ser contratado.

En su humilde vivienda, el padre de este joven, con llantos en los ojos y teniendo frente, el féretro que contenía el cuerpo de su hijo, lamenta esta situación porque la considera injusta;
“Mi hijo no se metía con nadie, no hacía nada malo, era un joven normal como otros tantos, es una injusticia que maten gente inocente, esa misma tarde le pregunté a dónde iba y me contestó que iría a ver un señor para que le diera trabajo, desde ese momento ya no supimos nada de él, sino hasta la madrugada que nos avisaron que se encontraba en este lugar”.

Fue la madrugada del pasado viernes, cuando los gritos del joven de 17 años, que había sido herido en el mismo acto que Juan, le avisaba que su hijo se encontraba en ese rancho, de inmediato, apoyado con lámparas y otros vecinos, iniciaron la búsqueda, pero fue hasta los primeros rayos del sol que lo encontraron.

La familia, acudirá a la fiscalía para que agilicen las investigaciones, ya que consideran que al tener un testigo clave en este asesinato ya deben de estar tras las pistas del responsable.

Juan es de familia humilde, vivía en una vivienda hecha de láminas de zinc, estudió en la primaria Hermanos Serdán en la colonia Díaz Ordaz, actualmente era estudiante de la Escuela Secundaria número 2.