Politica Analítica – Juan F. Perdomo

Debo comenzar diciendo que soy enemigo del abstencionismo.
Si estuviera en mis manos decidirlo, apoyaría un reglamento similar al de nuestro hermano país: Chile. ¿En que consiste?

Las personas registradas en el padrón electoral tienen el grandioso derecho de votar, algo que nos hemos ganado los países democráticos- aunque nuestra democracia estén en ciernes- pero también tienen la obligación de salir a votar el día de las elecciones. De no hacerlo, tienen que pagar una multa del orden de los trescientos dólares.

La pregunta es ¿Cuál tu única arma pacifista para que exista la Democracia (demos: Pueblo; Kratos: poder)? Pues si es la búsqueda del poder ciudadano, la única herramienta es ¡El VOTO!

Y no sólo lo digo esta vez. Llevo ya más de 5 años que inventé utilizar el acrónimo VICEP, con la invitación a ejercer la cultura del mismo, que significa: Votar, Informarse, Criticar, Exigir y Participar, para poder ser considerado un ciudadano de a de veras.

Recientemente la cámara de diputados, a través de sus Centro de estudios Políticos, dio a conocer que, según las tendencias de una encuesta realizada por ellos, en las elecciones del 2009 tendríamos un abstencionismo del orden del 65 al 70%.

Enseguida ofrezco compartir mis reflexiones con respecto a las siguientes preguntas:
-¿A quién puede serle útil que no votemos?
-¿Por qué favorezco a algunos partidos si no voto?
-¿Cuál es la diferencia entre no votar y votar nulo?
-¿Qué debo hacer si ningún partido me agrada?
-¿Por qué no desparecen los partidos?
-El derroche de dinero en las campañas me disgusta ¿Qué puedo hacer?

Vamos por partes:
Cuando yo no voto estoy favoreciendo a los partidos tradicionales, es decir, a aquellos que han copiado el modelo de operación del añejísimo PRI y que, prácticamente no podemos distinguir entre unos y otros en su forma de hacer campaña, ni de gobernar, ni de legislar.
Los favorezco porque son partidos que por su edad y tiempo de vida tienen personas que les dan su voto, un voto casi automático, muy alto, lo que se llama “voto duro”.

Son esas personas que dicen: “Ya estoy viejo ¿para qué cambio de partido?» O, por ejemplo, » Si todos son iguales, mejor sigo votando por el mismo partido de siempre».

Y luego muchos aceptan que… «Aunque pongan un buey – digo buey y no güey-, la gente vota por él porque es del Partido X.»
El beneficio pues será para los partidos viejos como el PRI, en algunas regiones; el PAN en otras y el PRD en otras en los lugares en donde mejor posicionado. Entonces NO VOTAR es darle toda la continuidad a aquellos partidos añejos que ya nos han mal-gobernado muchos años, y seguirán ahí mientras queramos.

Lo que si hay que diferenciar es el VOTO DURO contra el “voto clientelar”, ya que el primero es por convencimiento personal o simpatía de años, y el segundo es por algún tipo de Coacción:

– Te inscribo al programa social, si nos apoyas.
– Tienes la chamba, pero tienes que venir con camisa de color…
– Tienes mi respaldo para tu crédito, si votas por nosotros.
– Te pago tu quincena, pero das el 20% para las campañas -¡o para mi!
– Te hace falta una estufa, tenla pero dame tu credencial de elector.
– Obtendrás el beneficio del programa- que es público- si estás conmigo…

Si bien estoy a favor del voto efectivo, del voto útil, es mucho mejor salir a votar y anular la boleta, que no salir.
Hay gente que cree que el mensaje es el mismo, pero yo creo que no:

Cuando NO votas, los POLÍTICOS piensan: A LA GENTE NO LE INTERESA LA POLÍTICA NI LO QUE DECIDAMOS. ASÍ QUE VAMOS A HACER LO QUE SE NOS VENGA EN GANA.

Si sales a votar, aún cuando anules tu boleta, el mensaje es otro: NO LOS CONVENCIÓ NADIE, LA GENTE ESTÁ MOLESTA, NOS MANIFIESTAN, CON SU VOTO, SU INCONFORMIDAD…

Claro que, para efectos prácticos, el resultado de NO VOTAR o VOTAR NULO es técnicamente el mismo. El VOTO DURO decide por ti.
Por eso, ejerce tu derecho y obligación de Votar.

¡No dejes que otros decidan por ti¡
Servidor Público, Empresario y Político ( jperdomo@infosel.net.mx ) www.perdomo-blog.blogspot.com