Ruleta Tuxtleca, Por: Ángel Bravo Martínez

Rubio Otero no pudo con la mafia laboral y sindical.
Por favor ¡¡No despierten a la leona dormida!!.

RUBIO OTERO NO PUDO CON LA MAFIA LABORAL Y SINDICAL.
Siempre ha sido un hombre discreto, prudente, formal e institucional; pero sobre todo, de resultados positivos en las labores encomendadas por las instancias gubernamentales, esas son algunas de las características que enfundan al buen amigo Ricardo Rubio Otero y acaso solo por eso no haya emitido ningún comentario público, hasta el momento, sobre el ocaso vivido en los últimos días al frente de la Jurisdicción Sanitaria Núm.10 de San Andrés Tuxtla.

A casi una semana de su salida, ahora se afirma que fue descobijado por quienes tienen el imperioso deber de velar por la salud de miles de ciudadanos, pues no les importó argumentos válidos de defensa, —se dice—, por parte del aludido y, prácticamente lo dejaron morir solo, pudo más la mafia sindical y laboral que la aplicación transparente de los diversos esquemas de Salud Pública.

En serio que da vergüenza, lástima y pena ajena que desde la cúpula administrativa de los Servicios Coordinados de Salud en Veracruz, se proteja y solape tanta podredumbre de los varones sindicales, quienes a su libre albedrio han hecho de las suyas en detrimento de las clases sociales más desprotegidas.

Ellos, los “dirigentes” de las plazas y jefaturas médicas y “líderes” de los sindicatos, se han enriquecido desproporcionadamente al amparo de deshonestos funcionarios públicos incrustados en puestos claves de control y vigilancia de esa dependencia gubernamental, —se dice—, a cambio de fuertes sumas de dinero mensual.

Y así seguirán hasta que alguien muy poderoso del Gobierno logre descubrirlos y pueda ponerlos de patitas en la calle, ¡Claro!, alguien a quien no le tengan pisado el “cogote” con los tacones de las botas.        

Es ahí, en las entrañas mismas de la institución médica donde, —precisamente—, se vislumbran negros barruntos de tempestad y la cloaca putrefacta está por ser destapada por más de uno que resultó afectado en sus intereses laborales y económicos, por quienes se han perpetuado en el cargo desde hace más de una década, gracias a la mafia existente.

¡¡Claro que existen culpables!!  Tienen rostros, nombres y apellidos y muy pronto saldrán a la luz pública todas sus tropelías y desmanes, ¡¡Vamos, hasta sus antecedentes penales les revivirán!!.

Pero al mismo tiempo uno se pregunta, ¿Cuál fue el trasfondo real de la remoción del buen Ricardo Rubio, de ahí  precisamente donde puso alma y corazón para brindar atención médica a la población abierta? ¡Se ignora!, pero ha trascendido que los cotos de poder y mafias sindicales al interior de la Secretaría de Salud, o mejor dicho, de quienes prestan sus servicios a esa noble institución pudieron más que los resultados positivos del controvertido médico, en sus escasos ocho meses de labores.         

POR FAVOR ¡¡NO DESPIERTEN A LA LEONADA DORMIDA!!

Casi todos, por no decir que todos los políticos o, dizque aprendices de políticos, se han convertido en unos auténticos lobos tras ser dóciles borregos, —o sea—, en el pasado electoral inmediato sirvieron; y bien, a los hombres y mujeres del “cheque en blanco” al portador, o mejor dicho al mejor postor y, así se quedaron acostumbrados y no se llenaron, si no que… ¡¡Vienen por más!!. Apunte usted, están esperando el arranque de la jornada electoral del 2012.

Cada uno de ellos, en sus diversas trincheras o “bunkers”, se frotan una y otra vez las palmas de sus manos ilusionando e imaginando las abultadas pacas de billetes de gruesa denominación para “operar” a su libre albedrío entre el electorado cooptado y manipulado en la zona rural, gracias a la maldita pobreza y marginación predominante.

En tiempos no muy remotos fueron las “estrellas” de los triunfos electorales, ocuparon diversos cargos administrativos de alta alcurnia dentro de la función pública y figuraron, algunos, como cabecillas de grupos “políticos” de abolengo y casi casi fueron “vacas sagradas” en sus respectivas demarcaciones y, que a la postre se han convertido en los dinosaurios putrefactos del sistema político, en estos tiempos de “moderna” globalización.

Los llaman los viejos “estrategas” electorales, los que ya apestan, los males necesarios e indispensables en cada proceso electoral, porque son unas auténticas “chuchas cuereras” y “sabiondos” truculentos con experiencia, para hacer de las suyas en las casillas electorales el día de las elecciones.

Cada uno de ellos con sus propios argumentos, con sus justificaciones y “asegunes”, ya están figurando otra vez en estos escenarios, porque el pueblo se los demanda, pide y se los justifica, ya que en la actualidad no existen otros personajes con sobrado talento y capacidad para estos menesteres y porque no ha “brincado”, otro mesías político al ruedo.

Por cierto, ha trascendido de último momento que un grupo distinguido de empresarios y ciudadanos comprometidos con el progreso y bienestar de gente vulnerable, no tan solo de la ciudad de San Andrés Tuxtla, sino de toda la región han entablado platicas serias y formales para que la doctora María Elena Solana Calzada, a quien cariñosamente le conocemos como “La Doctora Remedios” de una vez por todas se decida a encabezar un proyecto político a corto plazo.

¡Aguas!, ¡Cuidado, mucho cuidado!. La honorable y respetable dama en mención potencializaría cualquier evento masivo y más de uno se quedaría con el ojo cuadrado, y apúntelo usted bien estimado lector, trasciende que ya le picaron la cresta y que por estos días podría despertar la leona dormida que tiene por dentro. Si es así, el asunto electoral venidero se va a poner “gruexo, gruexo”. ¡¡Agárrense!!.