Se escapa conductor culpable de brutal accidente

 

  • Eduardo Jarilla Garachue, manejaba el automóvil Golf que se fue a estrellar contra un Attitude en donde perdió la vida una persona y tres más resultaron lesionados.

AGENCIAS | COATZACOALCOS, VER.- Detectives de la Fiscalía General del Estado andan tras la pista del conductor del Volkswagen Golf GT Concept rojo, con placas de circulación YRD-94-95 del estado.

Quien habría ocasionado el brutal encontronazo del domingo a las 21:35 horas sobre el bulevar Institutos Tecnológicos, a la altura del puente de la bomba, donde perdió la vida Benito Martínez Torres, de unos 45 años de edad.

Existen testigos que aseguran a la Policía Ministerial, que el conductor del Gol rojo era, Eduardo

Jarilla Garachue, de 17 años de edad, y su copiloto, Aldaír Corzo Lázaro, también de 17 años.
Como se pudo observar en un video difundido por un particular en redes sociales, el Gol rojo venia jugando carreras con otro vehículo gris a más de 140 kilómetros por hora en una zona de 60 kilómetros.
Y al perder el control del volante chocó contra la guarnición del camellón central que lo hizo volar girando, para caer sobre un auto, Dodge Attitude rojo, que venía circulando en sentido contario.

Sobre el Dodge Attitude este era manejado por Benito Martínez Torres, quien traía de copiloto a Josué Guillen Alfonso de 31 años y en el asiento trasero a Itzel Elizabeth Morales, de 21 años de edad.
Cuando los cuerpos de rescate llegaron, encontraron a Benito prensado dentro del auto ya sin vida, y a medía calle estaban tirados, Itzel y Eduardo y en la banqueta sentado Josué y Aldaír tirado e inconsciente.
Protección Civil de Cosoleacaque, se llevó amarrados en camillas, a Josué, Eduardo y Aldaír y a estos dos últimos los dejó en el hospital civil de Minatitlán y a Josué lo dejó en el área de urgencias del Seguro Social, donde más tarde llegó Itzel.

Sin embargo, cuando los ministeriales fueron al hospital civil, les dijeron que solo estaba, Aldaír, muy grave, con el cráneo sumido y en estado de coma, porque Eduardo Jarilla Garachue ya se había ido.

Alertados los judiciales, se enteraron que lo habían internado en el Hospital Semedis de Coatzacoalcos, pero cuando lo fueron a buscar hasta el puerto, los médicos dijeron que, así como entró con la misma se fue.

Y ahora la policía tiene la certeza que sus parientes lo fueron a sacar del hospital para esconderlo, y por andar huyendo de la policía, se convirtió en sospechoso del homicidio imprudencial de Benito Martínez Torres.