Lun. Jun 8th, 2026

La asociación de compañías aéreas Barig y la aerolínea Easyjet rechazaron hoy el aumento de la tasa de tráfico aéreo previsto por el Gobierno alemán.

Aunque es el mal menor comparado con el impuesto nacional sobre el combustible, que ha sido rechazado de nuevo, esto supondrá una carga para los pasajeros y el sector con nuevos aumentos de costes, declaró a dpa el director gerente de Barig, Michael Hoppe.

«Precios cada vez más altos conducen a una menor demanda», sentenció. Barig representa a todas las compañías aéreas nacionales e internacionales que operan en Alemania.

Según el dirigente, Alemania ya sufre unas tasas extremadamente altas en los aeropuertos y en el espacio aéreo. No es casualidad, dijo, que el tráfico aéreo en Alemania se esté recuperando mucho más lentamente que en el resto de Europa. «En otros países, el tráfico aéreo se considera más un motor económico y de empleo», afirmó Hoppe.

En opinión de Hoppe, el impuesto sobre el combustible en los vuelos nacionales, que fue estudiado y posteriormente descartado por el Ejecutivo en Berlín, habría supuesto importantes desventajas competitivas para las aerolíneas alemanas.

Easyjet, competidor de Ryanair, también prevé consecuencias negativas para el precio de los billetes. La población alemana, que ya paga las tarifas aéreas más altas de Europa, sufrirá las consecuencias de la política del Gobierno, explicó Stephan Erler, responsable de la empresa en Alemania

Dijo que Easyjet habría preferido un IVA más alto para los vuelos nacionales.

La compañía aérea también criticó el hecho de que a pocos días del comienzo del nuevo año, aún no se han regulado de forma vinculante las tasas, impuestos y cánones para las salidas desde los aeropuertos alemanes. Al mismo tiempo, destacó que la mayoría de los billetes para los próximos seis meses ya se han vendido.

La tasa sobre los billetes, introducida en 2011, supuso el año pasado casi 1.200 millones de euros (1.313 millones de dólares) de ingresos para el Estado germano.

Dependiendo del destino final del viaje, se pagan entre 12,73 y 58,06 euros por billete, que los proveedores suelen trasladar a los pasajeros.

El Gobierno alemán quiere ahora generar ingresos adicionales con el impuesto en una cuantía que compense la exención del impuesto nacional sobre el combustible. El martes, un portavoz del Gobierno habló de hasta 580 millones de euros al año. Eso supondría un aumento de alrededor del 50 por ciento respecto a los ingresos anteriores.

También la Asociación Alemana de Aviación criticó los planes. «La carga de impuestos y tasas sobre el transporte aéreo en Alemania ya es, con diferencia, la más alta de Europa», declaró a dpa una portavoz de la entidad.

«Nuevos aumentos supondrán un coste para la producción en Alemania, reducirán los impuestos sobre la renta y el valor añadido, provocarán deslocalizaciones a otros centros y empeorarán significativamente las conexiones del transporte aéreo con importantes regiones económicas de Alemania», advirtieron.