La Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA) expresó su total respaldo a la determinación del Congreso capitalino de preservar la integridad ecológica del Bosque de Chapultepec, al evitar cualquier modificación que permita la urbanización de sus espacios. Julia Álvarez Icaza Ramírez, titular de la dependencia, destacó la importancia de mantener este pulmón verde libre de construcciones y lo calificó como esencial para la salud ambiental de la capital.
El posicionamiento de Álvarez Icaza se dio poco después de que la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, criticara una resolución judicial que pretendía cambiar el uso de suelo de una porción del bosque para permitir desarrollos inmobiliarios. Durante un evento realizado el 9 de abril en Chapultepec, Brugada denunció que dicho fallo presentaba irregularidades, y lo consideró un atentado contra el patrimonio natural de la ciudad, además de favorecer intereses corruptos.
“El Bosque de Chapultepec es un emblema de la ciudad y no podemos permitir que decisiones judiciales atenten contra su biodiversidad”, afirmó Brugada. Agregó que, de concretarse el cambio de uso de suelo, al menos 45 especies de aves, incluidas dos en peligro, se verían afectadas.
En respuesta, el Congreso de la Ciudad de México votó de manera unánime a favor de devolver la clasificación de Área Verde (AV) al predio ubicado en Montes Apalaches 525, reafirmando así su compromiso con la protección ambiental y rechazando cualquier tipo de desarrollo habitacional en esa zona.
Por su parte, Álvarez Icaza celebró la resolución legislativa y subrayó que el Bosque de Chapultepec, con una extensión cuatro veces mayor a la de Central Park en Nueva York, cumple funciones vitales como la purificación del aire, la captación de agua y la conservación de fauna silvestre.
“Por el bienestar colectivo, debemos resguardar estos pulmones verdes, verdaderas esponjas naturales que sostienen el equilibrio ambiental de nuestra ciudad”, enfatizó.
SEDEMA también reconoció el papel del Congreso capitalino por su postura firme ante amenazas al entorno natural, destacando la importancia de las áreas verdes, barrancas y ecosistemas urbanos como elementos clave para la sostenibilidad de la Ciudad de México.

